El concejal del PRO Nicolás Morzone presentó un proyecto de decreto para prohibir el uso de teléfonos celulares, computadoras portátiles, tablets y otros dispositivos electrónicos durante las sesiones ordinarias, extraordinarias y especiales del Concejo Deliberante de La Plata.
La iniciativa, que tomará estado parlamentario una vez finalizado el receso invernal, propone que la restricción alcance únicamente a los concejales mientras permanezcan dentro del recinto. En caso de aprobarse, será la Presidencia del cuerpo la encargada de controlar el cumplimiento de la medida y exigir el cese inmediato de cualquier conducta que infrinja la norma.
El proyecto, sin embargo, contempla excepciones. La prohibición no alcanzará al presidente del Concejo, al secretario legislativo, al secretario administrativo, a los trabajadores de prensa y medios de comunicación acreditados, ni a los asesores que ingresen al recinto con autorización de la Presidencia.
En los fundamentos, Morzone sostiene que el uso de dispositivos electrónicos modificó el desarrollo de las sesiones y afectó la calidad de los debates. “En numerosos casos puede observarse que los representantes desarrollan conversaciones ajenas a la deliberación, responden mensajes, utilizan redes sociales o realizan actividades desvinculadas del tratamiento de los expedientes, generando una evidente pérdida de atención sobre las intervenciones de sus pares”, argumentó.
El edil aclaró que la propuesta no busca impedir el uso de la tecnología en la actividad legislativa, sino diferenciar las tareas de preparación del trabajo parlamentario del momento de la deliberación pública. “No se pretende limitar el acceso a la tecnología ni desconocer las ventajas que ésta aporta al trabajo legislativo. Por el contrario, procura distinguir claramente entre las tareas preparatorias del momento específico de la deliberación pública, donde debe prevalecer la escucha, el intercambio de argumentos y el respeto institucional”, sostiene el proyecto.
Además, Morzone afirmó que la iniciativa también apunta a mejorar la imagen del Concejo Deliberante frente a la ciudadanía. Según expresó, la percepción sobre la calidad de la representación política “se ve seriamente afectada cuando durante una sesión pública los concejales aparecen utilizando sus teléfonos celulares o computadoras para cuestiones ajenas al debate”. En ese sentido, remarcó que “la ejemplaridad institucional constituye un deber inherente al ejercicio de la función pública”.
Como antecedente, el proyecto menciona experiencias del Parlamento del Reino Unido y de otras legislaturas europeas que implementaron restricciones al uso de teléfonos móviles durante las sesiones para fortalecer la atención de los legisladores y preservar la calidad del debate.