Mauro Icardi volvió a ganar una batalla en la interminable guerra judicial con Wanda Nara. El futbolista consiguió viajar a Italia junto a la China Suárez, un movimiento que la defensa de la empresaria intentó frenar hasta último momento y que terminó reabriendo un debate que hace meses parecía cerrado.
Porque más allá del viaje en sí, la pregunta empezó a repetirse en los programas de televisión, en los pasillos de Tribunales y en el ambiente del espectáculo: ¿qué pasó con la estrategia judicial de Wanda?
Esta vez, las miradas apuntaron directamente a Ana Rosenfeld, que volvió a ponerse al frente de las causas de familia, y a Diego Palombo, el abogado penal de su estudio, quienes hoy conducen la defensa de la conductora. Ninguno pudo impedir que Icardi abordara el vuelo rumbo a Europa.
El contraste con la etapa de Nicolás Payarola apareció casi de manera automática. El abogado ya no representa a Wanda porque hoy permanece detenido en una causa por presuntas estafas. Ese proceso judicial explica su salida del equipo legal. Sin embargo, una cosa es su situación personal y otra muy distinta el resultado que obtuvo mientras estuvo al frente de la estrategia contra Icardi.
Durante meses, Payarola fue quien diseñó prácticamente cada movimiento de la ofensiva judicial de Wanda. Y los resultados comenzaron a acumularse.
Uno de los golpes más importantes fue el embargo sobre la propiedad que Mauro Icardi posee en la Isla. Aquella medida representó un fuerte revés patrimonial para el futbolista y terminó siendo una pieza clave dentro del reclamo por alimentos.
De hecho, cuando Ana Rosenfeld volvió a hacerse cargo de esa causa, recibió un expediente prácticamente armado. El embargo, las medidas cautelares, la estrategia patrimonial y buena parte del camino jurídico que meses después terminaría con la resolución favorable para Wanda ya habían sido impulsados durante la gestión de Payarola. Rosenfeld continuó el proceso, pero la estructura del reclamo ya estaba construida.
A eso se sumó la protección judicial de la casa de Santa Bárbara, otra de las decisiones importantes que logró el entonces abogado de Wanda en medio de la disputa patrimonial con el delantero.
También fue Payarola quien reaccionó rápidamente cuando Wanda denunció que Icardi la amenazaba con difundir fotos privadas. Aquella presentación derivó en una medida de alto impacto: la Justicia ordenó el secuestro del teléfono celular del futbolista para que fuera peritado dentro de la investigación.
Otro de los capítulos más recordados fue la llamada “noche del ascensor” en el Chateau Libertador. El conflicto por la restitución de las niñas, la discusión por los perros y la intervención de policías, psicólogos, médicos y funcionarios judiciales terminaron convirtiéndose en una de las escenas más explosivas de toda la separación.
Durante esa misma etapa, además, la Justicia resolvió que las hijas de Wanda e Icardi no mantuvieran contacto con la China Suárez mientras avanzaba el proceso de revinculación con su padre, una medida que también fue considerada un triunfo judicial para la empresaria.
Por eso, el viaje de Icardi a Italia volvió a poner bajo la lupa a la nueva estrategia de Wanda. En el ambiente del espectáculo muchos reconocen que, mientras Payarola estuvo al frente de la defensa, el delantero rara vez conseguía imponerse. Casi todas las grandes pulseadas terminaban con una resolución favorable para la conductora.
Hoy el escenario cambió. Con Ana Rosenfeld nuevamente al mando de las causas de familia y Diego Palombo llevando adelante la estrategia penal desde su estudio, Icardi logró salir del país sin mayores obstáculos.
El presente judicial de Nicolás Payarola corre por un carril completamente distinto y será la Justicia la que determine su responsabilidad en las causas que enfrenta. Pero el viaje del delantero volvió a dejar instalada una pregunta incómoda que ya empezó a recorrer el mundo del espectáculo: ¿más allá de todo lo que ocurrió después, Wanda no estaba mejor protegida cuando Nicolás Payarola era quien pensaba cada movimiento de la batalla judicial contra Mauro Icardi?