El radicalismo se sumó en las últimas horas a las críticas contra el gobierno de Axel Kicillof por el fuerte aumento del costo para obtener o renovar la licencia de conducir profesional, que pasó de $22 mil a $300 mil.
El presidente del bloque de Diputados UCR + Cambio Federal, Diego Garciarena, presentó un pedido de informes para que el Ejecutivo bonaerense explique las razones del incremento, que calificó como “significativo”.
Entre los puntos planteados, el legislador solicitó que la Provincia detalle cómo se conforma el valor del trámite, quién controla esos costos y qué medidas existen para evitar que el precio de la licencia se convierta en una barrera para acceder o mantenerse en un trabajo.
Además, Garciarena consideró “indispensable” conocer la composición exacta del costo actual y determinar qué parte corresponde a tasas nacionales, provinciales o municipales, y cuál surge de los aranceles que cobran los prestadores privados habilitados.

En la misma línea, el concejal radical de Mar del Plata Ariel Bordaisco presentó un proyecto de comunicación para reclamar explicaciones tanto al gobierno de Kicillof como al de Javier Milei, a través de la Agencia Nacional de Seguridad Vial.
El edil remarcó que el aumento alcanza el 1.264% y vinculó la suba con la implementación del nuevo procedimiento que obliga a los conductores profesionales a realizar evaluaciones psicofísicas y capacitaciones en prestadores externos autorizados por la ANSV.
Las críticas ya habían sido planteadas días atrás por el intendente de San Nicolás, Manuel Passaglia, quien además cuestionó que las capacitaciones se realizarían en sedes del gremio de Camioneros.
La licencia profesional es obligatoria para trabajadores del transporte, entre ellos camioneros, choferes de micros, taxistas y conductores de plataformas como Uber.








