Terror en La Plata: entró con una escopeta a robar un kiosco, golpeó al empleado y huyó

Un delincuente armado con una escopeta irrumpió en un comercio de 488 y Camino Belgrano, golpeó al empleado y escapó con la caja registradora. El ataque quedó filmado y volvió a poner en el centro de la escena los reiterados reclamos por la inseguridad

La preocupación por la inseguridad en la zona norte de La Plata volvió a quedar expuesta tras un violento asalto ocurrido en un kiosco de Gonnet. El hecho se registró durante la madrugada en un comercio ubicado en la esquina de 488 y Camino Belgrano, donde un delincuente armado ingresó, golpeó al empleado y escapó con la caja registradora.

Toda la secuencia quedó registrada por las cámaras de seguridad del local. En las imágenes se observa cómo el ladrón, con el rostro prácticamente cubierto por un pasamontañas que apenas dejaba ver sus ojos, irrumpe en el negocio empuñando una escopeta y amenaza al trabajador para exigirle el dinero de la recaudación.

El asaltante actuó con rapidez y violencia. Tras reducir al empleado y golpearlo, tomó la caja registradora y huyó antes de que pudiera intervenir alguien. Hasta el momento no hay detenidos y la investigación continúa para intentar identificar al responsable.

El episodio volvió a encender las alarmas entre vecinos y comerciantes de Gonnet, City Bell, Villa Elisa y Arturo Seguí, quienes desde hace meses denuncian una creciente sucesión de robos, entraderas y ataques a comercios. Aseguran que ya no se trata de hechos aislados, sino de una modalidad que se repite con frecuencia y con un nivel de violencia cada vez mayor.

En ese contexto, entre frentistas y comerciantes vuelve a mencionarse la sospecha de que varios de estos delitos serían cometidos por una banda asentada en Gorina. Sin embargo, esa hipótesis, que circula desde hace tiempo en la zona, no fue confirmada oficialmente por las autoridades.

El malestar también se refleja en los reiterados reclamos por una mayor presencia policial. Los vecinos sostienen que los patrullajes son insuficientes y que la sensación de desprotección crece semana tras semana frente a una seguidilla de episodios que mantienen en vilo a los barrios del norte platense.

Ese clima de hartazgo derivó en la convocatoria a un apagón y cacerolazo previsto para el 31 de julio. La protesta, impulsada por vecinos de distintos barrios de La Plata, buscará visibilizar el reclamo por mayores medidas de seguridad ante el avance de la delincuencia.