Con la agenda política nuevamente enfocada en las elecciones de 2027, el Gobierno nacional comenzó a redefinir su estrategia electoral ante un escenario económico que, según distintas encuestas, genera preocupación en la Casa Rosada. Aunque el oficialismo se resigna a que las PASO podrían mantenerse, ahora impulsa una alternativa: convertirlas en no obligatorias.
La idea surge en medio de estudios de opinión que muestran un deterioro en la percepción económica de la sociedad. En el entorno de Javier Milei consideran que la estabilidad del dólar y la baja de la inflación podrían no ser suficientes para garantizar una buena performance electoral si continúa el deterioro del poder adquisitivo y el aumento del endeudamiento de las familias.
En paralelo, desde el Gobierno nacional comenzaron conversaciones reservadas con distintos gobernadores para explorar ese escenario. En la Casa Rosada creen que, si prospera esta estrategia, la respuesta del peronismo podría ser adelantar las elecciones en la provincia de Buenos Aires para despegar la discusión local del escenario nacional.
Ese movimiento impacta directamente sobre el tablero bonaerense. En La Libertad Avanza consideran que el peronismo volverá a ser un adversario competitivo en la Provincia y dan por hecho que los intendentes intentarán eliminar el límite a las reelecciones consecutivas.

Al mismo tiempo, la presentación realizada por Cristina Fernández de Kirchner ante la ONU para cuestionar su condena en la causa Vialidad reavivó las tensiones internas del peronismo. En el entorno de Axel Kicillof interpretan que esa decisión también busca mantener abierta la posibilidad de una candidatura, aunque creen que una eventual interna podría no llegar a concretarse.
En ese contexto, la Legislatura bonaerense podría convertirse en el escenario de una negociación política de mayor alcance. El gobernador impulsará el tratamiento del proyecto que habilita nuevamente la reelección indefinida de los intendentes, una iniciativa elaborada desde Calle 6 y presentada por la senadora Ayelén Durán.
Para avanzar, Kicillof necesitará el respaldo de La Cámpora. Desde el espacio que conduce Máximo Kirchner condicionan ese apoyo a otros acuerdos políticos, entre ellos el acompañamiento a un proyecto vinculado con la situación judicial de Cristina Kirchner y la conformación de una mesa política para discutir la estrategia electoral del peronismo.
Sin embargo, uno de los principales puntos de conflicto sigue siendo la integración de la Suprema Corte bonaerense. Mientras desde el kirchnerismo recuerdan compromisos incumplidos para cubrir las vacantes, en el Gobierno provincial sostienen que fue la propia ruptura política en la Legislatura la que frenó cualquier posibilidad de avanzar en ese tema.








