Un funcionario judicial de La Plata sufrió un impactante robo junto a su familia mientras disfrutaba de unos días de vacaciones de invierno. Delincuentes aprovecharon que la vivienda estaba deshabitada, ingresaron durante la madrugada del sábado y la desvalijaron por completo tras permanecer varias horas en el interior.
El hecho ocurrió en una casa ubicada sobre la calle 429 entre 133 y 134, en la zona de El Rincón, en Villa Elisa. La víctima es el secretario del Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial N° 12 de La Plata, quien regresó junto a su esposa y sus dos hijos cerca de las 19 del sábado y se encontró con una escena devastadora.
“Volvimos y nos dimos cuenta de que faltaba el Hyundai Atos que estaba en el garage. Después vimos la puerta de entrada semiabierta y cuando ingresamos encontramos toda la casa dada vuelta”, relató el funcionario al diario El Día, al describir el dramático momento del regreso.
Los ladrones revisaron todos los ambientes en busca de objetos de valor y escaparon con un importante botín. Se llevaron el automóvil Hyundai Atos gris, una notebook, cuatro televisores, un microondas, una tostadora, bicicletas de montaña, herramientas, una bordeadora de pasto, zapatillas, camperas, botines de fútbol, mochilas escolares, un tensiómetro y hasta las sábanas y acolchados de todas las camas.
Tras el llamado al 911, efectivos de la Comisaría 12ª de Villa Elisa acudieron al lugar y luego trabajó Policía Científica para realizar las pericias correspondientes. La investigación busca determinar la identidad de los responsables y recuperar los elementos robados.
De acuerdo con registros de cámaras aportados por vecinos, el robo se produjo después de la 1.30 de la madrugada del sábado, cuando una fuerte tormenta afectaba a la región. En las imágenes se observa a tres o cuatro delincuentes que llegaron inicialmente en motocicletas y que finalmente escaparon utilizando el auto robado para cargar gran parte del botín.
La familia sospecha que los delincuentes realizaron tareas de inteligencia durante varios días para confirmar que la vivienda estaba vacía. Para ingresar hicieron un boquete en el alambrado sobre la calle 133 y treparon hasta una ventana del primer piso, correspondiente a una habitación que no tenía rejas.
“Lo más triste es ver la angustia de mis hijos. No quisieron dormir en la casa por el miedo que tienen”, lamentó el funcionario, quien además aseguró que desde hace tiempo los vecinos vienen alertando sobre la presencia de personas sospechosas en el barrio.
Mientras la investigación continúa, la familia reclamó un refuerzo de la seguridad en la zona de El Rincón y reconoció que, tras el violento episodio, incluso analiza abandonar el barrio.