La ciudad de La Plata pondrá en marcha un nuevo sistema para el mantenimiento del espacio público con el que el Municipio busca mejorar la limpieza de la ciudad, ordenar la prestación de los servicios y reforzar los controles sobre las tareas que se realizan en cada barrio. El cambio comenzará tras la adjudicación de una licitación pública a 53 cooperativas que estarán a cargo de distintos trabajos durante los próximos 18 meses.
El nuevo esquema alcanzará tareas cotidianas que impactan directamente en la vida de los vecinos, como el barrido de calles, el corte de césped, la limpieza de zanjas, el mantenimiento de espacios públicos y edificios municipales, la asistencia al servicio de recolección de residuos y las intervenciones del programa Ciudad Limpia.
Uno de los principales cambios será la organización territorial. A partir de ahora, el partido de La Plata estará dividido en 32 zonas, incluido el casco urbano, y cada una tendrá asignadas cooperativas responsables de cumplir con los trabajos previstos. La intención es que exista una cobertura más ordenada y una identificación precisa de quién debe responder ante cada servicio.
Además, el nuevo modelo incorpora un esquema de seguimiento técnico con participación de dos universidades públicas. La Universidad Nacional de La Plata (UNLP) colaboró en el diseño de la división territorial, mientras que la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) será la encargada de supervisar técnicamente el cumplimiento de los trabajos, con el objetivo de brindar un mayor control sobre las prestaciones.
La adjudicación fue encabezada por el intendente Julio Alak, quien calificó la medida como un “paso histórico” para modernizar la administración municipal y fortalecer el sistema cooperativo. Según explicó, el nuevo mecanismo busca garantizar procedimientos más transparentes, eficientes y con reglas claras para todos los actores involucrados.
La implementación demandará una inversión municipal de 2.500 millones de pesos durante los próximos 18 meses y representa uno de los cambios más importantes en la organización de los servicios urbanos de los últimos años. La expectativa oficial es que la nueva planificación permita mejorar los tiempos de respuesta y la calidad de las tareas en los distintos barrios de la ciudad.
El cambio también responde a una exigencia del Tribunal de Cuentas de la provincia de Buenos Aires. A través del Fallo N.º 101/2026, el organismo observó el sistema de contratación directa que la Municipalidad utilizaba con cooperativas desde hacía aproximadamente 15 años y ordenó adecuarlo a lo establecido por la Ley Orgánica de las Municipalidades, que prevé la utilización de licitaciones públicas para este tipo de servicios.
De esta manera, el Municipio dejó atrás un esquema vigente desde 2011 y avanzó hacia un modelo de contratación por licitación pública, que permite la libre competencia entre oferentes, mayor transparencia administrativa y un control más estricto sobre la utilización de los recursos públicos. Para los vecinos, el objetivo final es que ese cambio se traduzca en una ciudad más limpia, con espacios públicos mejor mantenidos y servicios urbanos con mayor previsibilidad.