El regreso a las aulas después de las vacaciones de invierno estará marcado por un nuevo paro docente que impactará de lleno en La Plata y la provincia de Buenos Aires. La medida de fuerza, convocada por CTERA por 24 horas, coincidirá con el reinicio del ciclo lectivo y afectará principalmente a las escuelas públicas, mientras que también tendrá repercusiones en distintos establecimientos de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).
La huelga cuenta con el respaldo de la mayoría de los gremios que integran el Frente de Unidad Docente Bonaerense, entre ellos Suteba, la FEB, Udocba y Amet. En cambio, Sadop, que representa a los docentes de escuelas privadas, decidió no adherir, por lo que esos establecimientos funcionarán con normalidad, salvo situaciones puntuales.
En la región, el impacto será especialmente fuerte en los niveles inicial, primario y secundario de gestión estatal, donde miles de alumnos debían retomar las clases tras el receso invernal. El paro vuelve a poner en el centro de la escena el conflicto salarial y presupuestario que mantienen los sindicatos con el Gobierno nacional.
En la UNLP, la adhesión será dispar. Desde Adulp adelantaron que la medida tendrá un fuerte acatamiento en los establecimientos de pregrado, como el Jardín Maternal, la Escuela Graduada Joaquín V. González, el Bachillerato de Bellas Artes, el Colegio Nacional y el Liceo Víctor Mercante, donde esperan una adhesión prácticamente total.
En las facultades, en cambio, el panorama será diferente porque muchas aún se encuentran en receso o desarrollan mesas de examen. Desde el gremio explicaron que la actividad académica no es uniforme y que eso hará que el impacto sea menor, aunque reconocieron que en algunas unidades académicas, como Medicina, el acompañamiento a las medidas de fuerza viene creciendo en los últimos conflictos.
También aclararon que facultades como Informática, Ciencias Económicas y Odontología suelen registrar un menor nivel de adhesión. En este último caso, además, continuará garantizada la atención en el hospital universitario, donde diariamente se atienden miles de pacientes.
Entre los principales reclamos, CTERA exige la convocatoria a la paritaria nacional docente, una recomposición salarial, la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (Fonid) y una mayor inversión en infraestructura escolar, comedores, becas y conectividad. En el ámbito universitario también reclaman la plena aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario y mejoras salariales para los docentes.
Desde el Gobierno nacional, en tanto, anticiparon que realizarán controles para verificar el cumplimiento del servicio mínimo previsto tras la incorporación de la educación como servicio esencial. Según informaron, se llevarán adelante inspecciones muestrales para constatar que se garantice al menos el 75% de la prestación habitual y advirtieron que podrían aplicarse sanciones en caso de incumplimientos.