En medio del debate por la propiedad de las tierras rurales en la Argentina, la senadora bonaerense de Fuerza Patria, Malena Galmarini, presentó un proyecto de ley para establecer en la provincia de Buenos Aires un límite del 15% a la titularidad de tierras en manos de extranjeros.
La iniciativa respalda el régimen nacional de protección del dominio sobre las tierras rurales, sancionado en 2011, y busca mantener ese porcentaje máximo para personas físicas extranjeras o empresas cuyo capital sea mayoritariamente extranjero. Además, el tope también deberá respetarse dentro de cada municipio donde se encuentren los inmuebles.
El proyecto surge en un contexto en el que el Gobierno de Javier Milei manifestó su intención de modificar la Ley de Tierras para eliminar ese límite, aunque esa reforma quedó momentáneamente en suspenso.
Uno de los aspectos destacados de la propuesta apunta a impedir maniobras destinadas a eludir la normativa. En ese sentido, Galmarini establece que quedará prohibida la utilización de personas físicas argentinas para ocultar una titularidad extranjera, práctica que será considerada una “simulación ilícita y fraudulenta”.
“La tierra rural no es un espacio improductivo: concentra recursos estratégicos como agua dulce, biodiversidad, minerales y corredores logísticos. Es fundamental garantizar que esos bienes sean administrados en función del desarrollo sostenible y la protección del patrimonio ambiental”, sostuvo la legisladora al fundamentar la iniciativa.
El proyecto también fija que un mismo titular extranjero no podrá poseer más de 1.000 hectáreas en la zona núcleo bonaerense. Asimismo, prohíbe la adquisición o posesión de tierras ribereñas de cuerpos de agua permanentes y de inmuebles ubicados en zonas de seguridad de frontera.
Como parte del esquema de control, la propuesta contempla la creación del Consejo Interministerial de Tierras Rurales, integrado por los ministerios bonaerenses de Justicia y Derechos Humanos, Desarrollo Agrario, Ambiente, Gobierno y Seguridad.