El PRO prepara 150 candidatos a intendentes y mueve sus fichas en Provincia para construir una alianza sólida con Milei

El partido busca ganar presencia territorial, multiplicar candidatos competitivos y llegar con mayor peso a una eventual alianza con La Libertad Avanza. Lacunza ya se anotó y esperan definiciones del expresidente

El PRO comenzó a acelerar su armado político con la mirada puesta en el próximo escenario electoral y una estrategia que combina tres objetivos: recuperar presencia territorial, ampliar la cantidad de dirigentes competitivos y llegar con mayor poder de negociación a una eventual alianza con La Libertad Avanza.

La premisa que circula dentro del partido es sencilla: que sus principales figuras “caminen” y comiencen a posicionarse en los distintos distritos. Por ahora no existe una candidatura definida ni un dirigente que tenga garantizado el respaldo de la estructura partidaria. La intención es ampliar la oferta y medir quién consigue llegar mejor parado al momento de las definiciones.

En ese contexto apareció el nombre del exministro de Economía Hernán Lacunza, quien manifestó su interés en competir. “Está perfecto lo de Lacunza, sí”, según afirmó al canal TN un referente cercano a Mauricio Macri. “Hace un tiempo avisó que estaba interesado, ojalá haya cinco candidatos más por el PRO”, agregó.

La estrategia territorial también incluye la búsqueda de dirigentes con posibilidades de competir por las intendencias. Según indicaron desde el espacio, el objetivo es contar con alrededor de 150 candidatos a intendentes en todo el país. Los nombres ya estarían prácticamente definidos, aunque el partido pretende administrarlos y presentarlos progresivamente.

En paralelo, Mauricio Macri continúa siendo una pieza central del armado. El expresidente viene encabezando encuentros bajo la consigna del “Próximo Paso” y mantiene conversaciones con diferentes figuras del espacio. Días atrás se reunió con Jorge Macri en un encuentro que fue evaluado positivamente dentro del PRO. Además, la agenda contempla nuevas actividades partidarias en el interior: Jujuy aparece como próxima escala durante agosto y la Patagonia quedaría para septiembre.

Pero detrás del despliegue territorial aparece la discusión que terminará atravesando toda la estrategia: qué relación tendrá el PRO con La Libertad Avanza. Dentro del partido consideran difícil imaginar un escenario electoral sin algún tipo de acuerdo con el oficialismo libertario, especialmente en distritos importantes como la provincia de Buenos Aires, donde Cristian Ritondo tiene un rol central en el armado del espacio y apunta a recuperar las intendencias de La Plata, Bahía Blanca y Lanús con sus ex jefes comunales, Julio Garro, Hector Gay y Néstor Grindetti, respectivamente.

La intención del macrismo es evitar que esa negociación termine convertida simplemente en una incorporación individual de dirigentes del PRO a las listas libertarias. Para eso, el partido pretende reconstruir volumen político propio y llegar a la mesa de discusión con candidatos competitivos, estructura territorial y capacidad para imponer condiciones. De todos modos, internamente persiste un sector que apuesta por preservar el sello y competir de manera independiente.

La discusión también alcanza a la candidatura presidencial. Algunos dirigentes todavía impulsan a Mauricio Macri y consideran que debería volver a competir, aunque el expresidente no tomó ninguna decisión pública al respecto. Si finalmente opta por no presentarse, dentro del partido consideran saludable que aparezcan otras figuras dispuestas a disputar ese lugar.

Entre los nombres que circulan también aparece María Eugenia Vidal, aunque dirigentes del espacio aseguran que la exgobernadora bonaerense no estaría trabajando para encabezar una candidatura presidencial. “Vidal prefiere acompañar, hace política desde otro lado”, señalaron.

Así, el PRO encara los próximos meses con un equilibrio delicado: reconstruir identidad y volumen propio sin clausurar un eventual entendimiento con La Libertad Avanza. En el macrismo saben que una alianza aparece como una posibilidad concreta, pero también consideran que las condiciones de ese acuerdo dependerán del peso político y territorial que logren acumular antes de sentarse a negociar.