El ministro de Infraestructura y Servicios Públicos bonaerense, Gabriel Katopodis, cuestionó al Gobierno nacional por el estado de las rutas y puso el foco en el destino de los recursos recaudados a través del impuesto a los combustibles que deberían utilizarse para financiar trabajos sobre la red vial.
Según los datos de ejecución del Sistema Vial Integrado (SisVial), desde el inicio de la gestión de Javier Milei se recaudaron $1.503.252 millones destinados a obras viales, mientras que se ejecutaron $394.406 millones. De esta manera, más de $1 billón permanecía sin aplicarse a trabajos en las rutas.
“El Gobierno de Milei cobró el impuesto y en las rutas hay abandono y desidia”, afirmó Katopodis en declaraciones a FM Provincia. El funcionario bonaerense sostuvo que se retuvieron recursos que, por su destino legal, deberían utilizarse para la construcción, mantenimiento y rehabilitación de la red vial.
Durante 2024, el SisVial recaudó $360.238 millones y ejecutó $40.668 millones, equivalente al 11,3% de los fondos ingresados. En 2025, la recaudación llegó a $692.514 millones y se destinaron $270.592 millones a obras, un 39% del total.

En los primeros cinco meses de 2026, el fideicomiso sumó otros $450.500 millones, pero destinó a trabajos viales $83.144 millones, equivalente al 18,5%. En el acumulado desde el comienzo de la actual gestión nacional, la subejecución alcanzó así el 73,8%.
El SisVial es un fideicomiso creado para financiar la construcción, conservación y rehabilitación de la red vial y tiene como principal fuente de recursos una porción del impuesto a los combustibles líquidos. El Ministerio de Economía es su autoridad de aplicación y el Banco Nación administra la cuenta especial del fondo como fiduciario.
De acuerdo con los datos disponibles al cierre de mayo de 2026, había $1.038.779 millones que todavía no habían sido destinados a obras viales. Más de $1 billón estaba colocado en instrumentos financieros, entre ellos plazos fijos y títulos públicos, mientras que otros $37.761 millones permanecían en una cuenta corriente.
“Se están timbeando la plata que debería ir a las obras públicas. Está en juego la vida de la gente, de las familias que viajan en nuestras rutas”, cuestionó Katopodis.
Por último, rechazó que la falta de inversión en infraestructura pueda considerarse un ahorro para el Estado. “Arreglar una ruta después de años de abandono es mucho más caro que mantenerla. No nos estamos ahorrando nada los argentinos, nos va a salir carísimo”, advirtió.








