La estructura tributaria argentina profundizó en los últimos años las diferencias entre quienes menos ganan y quienes se encuentran en la parte más alta de la escala salarial. Un relevamiento del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) sobre el período 2019-2026 muestra que la presión impositiva formal terminó beneficiando especialmente a los ingresos más elevados.
El estudio tomó cuatro perfiles de familias trabajadoras y calculó el impacto de los impuestos directos, los aportes a la seguridad social, los tributos sobre el patrimonio y aquellos que recaen sobre el consumo. Los resultados muestran una pérdida de progresividad del sistema, ya que el peso relativo de los impuestos dejó de aumentar con claridad a medida que crecen los ingresos.
En el caso de los hogares de menores ingresos, la carga tributaria pasó del 48,8% del ingreso total en 2019 al 49,2% en 2026, lo que representa un incremento de 0,39 puntos porcentuales.
La situación fue muy distinta en el otro extremo de la escala. Para quienes perciben los salarios más altos, la presión tributaria bajó del 57,7% al 49,9% durante el mismo período, una reducción de 7,78 puntos porcentuales.
Una de las explicaciones está vinculada con las contribuciones patronales. El esquema que establecía un mínimo no imponible para reducir el costo laboral sobre los salarios más bajos perdió efectividad con el paso de los años debido a la falta de actualización frente a la inflación.
Para los ingresos más altos, en cambio, tuvo un fuerte impacto la reducción de la incidencia del Impuesto a las Ganancias. En ese segmento pasó del 16,3% al 10,4%, mientras que para el perfil de ingresos medio-altos cayó del 10,1% al 4,7%. También influyeron los topes utilizados para calcular los aportes personales.
Las diferencias se profundizan al analizar el dinero disponible luego de pagar impuestos. Según el relevamiento, un hogar de ingresos bajos perdió un 2,5% de su capacidad de compra, mientras que el perfil medio-bajo obtuvo una mejora del 5,1%. Para el segmento medio-alto, el ingreso disponible aumentó 15,3% y para el de mayores ingresos, 15,7%.
De esta manera, los cambios registrados entre 2019 y 2026 no distribuyeron de forma uniforme el alivio tributario. Mientras los sectores de mayores ingresos redujeron significativamente el peso de algunos impuestos sobre sus remuneraciones, los trabajadores de menores recursos continuaron afrontando una fuerte incidencia de los tributos vinculados al trabajo y al consumo.








