La bronca crece entre vecinos de Altos de San Lorenzo que aseguran estar sin agua desde finales de julio y cuestionan duramente la respuesta de ABSA. Según denunciaron, pese a los numerosos reclamos realizados, la prestataria atribuye el inconveniente a una falla eléctrica que debería solucionar supuestamente la empresa distribuidora de luz y hasta el momento no les ofrece una alternativa para atravesar la emergencia.
El problema comenzó el 30 de julio y, de acuerdo con los testimonios de los afectados, alcanza a un amplio sector comprendido entre las calles 80 y 91 bis y de 132 a 140. Con el correr de los días, una dificultad que inicialmente esperaban que fuera transitoria terminó convirtiéndose en un serio inconveniente para la vida cotidiana de numerosas familias.
Los usuarios aseguran haber realizado reiterados reclamos ante ABSA. La explicación que recibieron fue que la falta de suministro estaría vinculada con “un desperfecto eléctrico en la fase de una bomba que brinda el suministro en el barrio” y que la intervención necesaria corresponde a EDELAP.
Sin embargo, los vecinos cuestionan que esa explicación no venga acompañada de una solución. Para ellos, independientemente de qué empresa deba realizar la reparación técnica, es ABSA la prestataria del servicio de agua y la encargada de gestionar el inconveniente. Además, remarcaron que ni siquiera tienen la posibilidad de reclamar directamente ante EDELAP porque se trataría de una gestión operativa que debe realizar la propia compañía de aguas.
“A EDELAP no podemos realizarle el reclamo porque no tenemos forma de hacerlo, lo realiza ABSA y no tenemos un número de reclamo. Es una cuestión operativa y no podemos hacer nada”, explicaron. Así, mientras una empresa responsabiliza a un inconveniente que debe resolver la otra, quienes permanecen en el medio son los usuarios.
La indignación también pasa por la ausencia de una asistencia alternativa. Ante tantos días sin suministro, las familias solicitaron que se disponga al menos de un tanque para abastecer al barrio. “Los teléfonos que nos brindaron no reciben ese pedido. Todo parece un chiste y una burocracia tremenda”, cuestionaron.
La falta de agua ya condiciona cuestiones básicas dentro de las viviendas. “No tenemos agua ni para higienizarnos, ni para el baño, mucho menos para lavar la ropa o la limpieza del hogar”, describieron los afectados, quienes también aseguran tener dificultades para conseguir respuestas mediante los canales de asistencia técnica.
A este escenario se suma otro reclamo contra ABSA por una importante pérdida en 70 entre 134 y 135. Un vecino sostuvo que allí existe un caño maestro roto que estaría provocando problemas de presión en los hogares. Según su relato, luego de denunciarlo, trabajadores de la empresa concurrieron al lugar, observaron el inconveniente y se retiraron sin concretar hasta ahora la reparación.
Los reclamos contra ABSA se repiten en La Plata
La situación de Altos de San Lorenzo no aparece de manera aislada. Durante los últimos días también se registraron fuertes quejas por el servicio de agua en Villa Elisa, Villa Castells, Tolosa y Ringuelet. En distintos sectores, los usuarios denunciaron agua turbia, baja presión y directamente la interrupción del suministro.
Entre los inconvenientes reportados hubo equipos de bombeo fuera de servicio y problemas en sistemas de rebombeo, además de reclamos surgidos luego de intervenciones realizadas sobre la red. Si bien en algunos puntos el servicio comenzó a recuperarse, persisten cuestionamientos por las demoras y la falta de certezas sobre una normalización definitiva.
Uno de los casos más graves fue denunciado en Ringuelet, donde residentes de una vivienda aseguran llevar más de un mes sin suministro después de una obra de recambio de cañerías. Ante la falta de una solución, realizaron reiteradas presentaciones ante ABSA e incluso recurrieron a la Autoridad del Agua.
En Altos de San Lorenzo, mientras tanto, los vecinos rechazan quedar atrapados en explicaciones técnicas entre empresas. Su reclamo es hacia ABSA: quieren que la prestataria garantice el servicio, gestione las reparaciones necesarias y, mientras el problema continúe, disponga una alternativa para abastecer de agua a las familias afectadas.