Mauricio Novelli, uno de los empresarios involucrados en el lanzamiento de la memecoin $LIBRA, reclamó ante la Cámara Federal que se mantenga el apartamiento de cinco inversores que buscan intervenir como querellantes en la causa. Su defensa planteó que los compradores del activo no fueron víctimas de una estafa, sino que asumieron los riesgos propios de una inversión especulativa que terminó provocándoles pérdidas.
La presentación fue realizada ante la Sala I de la Cámara Federal por el abogado Daniel Rubinovich y apunta a sostener la decisión adoptada por el juez federal Marcelo Martínez de Giorgi. El magistrado había excluido como querellantes a Juan Marchetto, Alan Vega, Matías Paris, Braian Quintero y Martín Romeo, medida que ahora se encuentra bajo revisión.
Según la postura de Novelli, el expediente intenta convertir una operación financiera fallida en un delito. La defensa argumentó que el derecho penal argentino no castiga las malas decisiones de inversión, las pérdidas especulativas ni las oscilaciones de precio propias de activos de elevada volatilidad. Para configurar una estafa, sostuvo, debería demostrarse la existencia de un engaño capaz de inducir a los compradores a realizar una disposición patrimonial perjudicial.
También rechazó que el denominado FOMO —el temor a quedarse afuera de una oportunidad— permita considerar engañados a quienes adquirieron $LIBRA. Para Novelli, comprar por euforia, viralización o expectativas de ganancias no implica desconocer los riesgos de la operación. “La fluctuación del precio de un activo no puede convertir a todo comprador en víctima de estafa”, señaló la presentación.
Uno de los puntos centrales del escrito está relacionado con Javier Milei. La defensa buscó desligar al Presidente de cualquier responsabilidad penal por la publicación que realizó en X el 14 de febrero de 2025, cuando difundió el lanzamiento de $LIBRA y presentó el proyecto como una iniciativa destinada a impulsar emprendimientos argentinos. Horas después, el mandatario eliminó el mensaje.
Novelli afirmó que $LIBRA constituyó un emprendimiento exclusivamente privado y que la publicación presidencial no prometía rentabilidad, estabilidad, respaldo estatal ni protección frente a eventuales pérdidas. Según su defensa, Milei realizó una manifestación de carácter político sobre un mecanismo de financiamiento basado en blockchain, pero eso no convertía al proyecto en una iniciativa del Estado.
El planteo también cuestionó que los inversores intenten llevar la investigación hacia una eventual causa de corrupción vinculada con negociaciones incompatibles con la función pública. Novelli argumentó que los particulares no pueden reemplazar al Ministerio Público Fiscal y sostuvo que, si se confirma su apartamiento, esa línea de investigación quedará fundamentalmente bajo la actuación del fiscal federal Eduardo Taiano.
La resolución tendrá consecuencias importantes sobre el desarrollo del expediente. Si la Cámara confirma la exclusión de los cinco inversores, perderán la posibilidad de impulsar medidas de prueba, solicitar indagatorias y recurrir determinadas decisiones judiciales como acusadores particulares.
Novelli quedó bajo la lupa por su participación, junto a Manuel Terrones Godoy, en la organización del Tech Forum Argentina de 2024, donde Milei conoció a Julian Peh, empresario radicado en Singapur y mencionado en la investigación por su vinculación con la creación del token. Además, del análisis del teléfono de Novelli surgieron comunicaciones con Karina Milei, una videollamada en la que participó Santiago Caputo y alrededor de 200 interacciones registradas durante el fin de semana en el que $LIBRA sufrió su abrupto derrumbe.
Ahora será la Sala I de la Cámara Federal la encargada de definir si los cinco inversores recuperan su lugar como querellantes o quedan definitivamente afuera del expediente. El tribunal está integrado actualmente por Leopoldo Bruglia, Mariano Llorens y Pablo Bertuzzi, en momentos en que también se encuentra en marcha un proceso de renovación de su composición.









