La causa por los loteos ilegales reabre una herida en Los Hornos: vecinos exigen respuestas por la Megatoma

El avance de la investigación judicial volvió a poner bajo la lupa las irregularidades urbanísticas de La Plata. Vecinos de Los Hornos reclaman que la Municipalidad también intervenga ante una problemática que lleva más de seis años sin resolverse
Foto: Gentileza AGLP

El avance de la causa judicial que investiga presuntas irregularidades vinculadas con loteos ilegales en La Plata volvió a poner sobre la mesa otro conflicto de enorme magnitud que lleva años sin resolverse: la Megatoma de Los Hornos. En ese marco, vecinos de la zona volvieron a reclamar respuestas y piden que la Municipalidad también intervenga frente a la situación del predio.

El planteo resurgió luego de conocerse novedades en la investigación por los desarrollos urbanísticos irregulares de la ciudad, una problemática que la actual gestión municipal de Julio Alak puso bajo revisión a partir de un relevamiento en el que se detectaron alrededor de 450 barrios ilegales, de los cuales cerca de 250 no estarían en condiciones de prosperar.

Ante ese escenario, habitantes de Los Hornos vuelven a poner el foco sobre lo que ocurre en el enorme predio ocupado desde febrero de 2020 y reclaman que también se analicen las irregularidades denunciadas durante estos años. Entre ellas, uno de los puntos que generó mayor controversia fue la presunta subdivisión y comercialización de parcelas dentro de tierras que originalmente pertenecían al Estado nacional.

La problemática no es nueva. Ya en 2022 la Municipalidad, había realizado presentaciones judiciales después de detectar publicaciones en redes sociales en las que se ofrecían terrenos ubicados dentro de la Megatoma. Por entonces se denunciaba la existencia de una venta irregular de parcelas en un predio que llegó a extenderse sobre unas 160 hectáreas.

El propio Julio Garro se pronunció con dureza sobre esa situación en abril de 2022. El entonces intendente aseguró que detrás de la Megatoma existía un “negocio millonario” y sostuvo que se estaban vendiendo lotes por redes sociales a personas que, por necesidad, terminaban comprando terrenos que no podían escriturar. También advertía sobre las consecuencias de un crecimiento sin planificación y los futuros problemas de agua, hidráulica, calles y accesibilidad para ambulancias y móviles de emergencia.

“Les malvendieron barro”, llegó a afirmar Garro al cuestionar la comercialización de esas parcelas y señalar que no tenían subdivisión, aprobación hidráulica ni prefactibilidad de los servicios. Su administración insistió entonces ante la Justicia para intentar frenar el avance de la ocupación y cuestionó el proyecto de urbanización impulsado desde la Provincia.

El conflicto atravesó además distintas instancias judiciales. En abril de 2022 se archivó la causa penal iniciada por la ocupación al considerar que no estaban reunidos los elementos necesarios para configurar el delito de usurpación. La resolución generó una fuerte reacción entre vecinos de Los Hornos, que incluso se movilizaron para reclamar que se revisara la situación.

En paralelo, la Provincia había avanzado con un Plan de Urbanización Integral para parte del predio, que llegó a contemplar alrededor de 1.400 lotes con servicios, además de espacios verdes, áreas recreativas, producción agroecológica y nuevas calles. Sin embargo, con el paso de los años, la situación habitacional y urbanística continuó sin encontrar una solución definitiva.

Cuatro años después de aquellas advertencias de Garro, un funcionario de la gestión de Julio Alak realizó un diagnóstico igualmente contundente sobre el escenario que encontró. En mayo de este año, el secretario de Desarrollo Social municipal, Nicolás Carvalho, calificó a la Megatoma como “probablemente una de las mayores catástrofes habitacionales del país” y estimó que allí viven precariamente entre 2.000 y 4.000 familias.

El funcionario reconoció además la dimensión de las tareas pendientes. Pese a algunas intervenciones municipales destinadas a resolver necesidades básicas, Carvalho aseguró que “está todo por hacerse ahí”. También planteó que una solución habitacional estructural resulta prácticamente imposible sin financiamiento nacional y señaló que actualmente la Municipalidad concentra sus recursos en atender las situaciones más urgentes.

Las declaraciones trazan un contrapunto entre dos administraciones de distinto signo político, pero también dejan una coincidencia sobre la mesa. Mientras Garro advertía en 2022 sobre las consecuencias urbanísticas de permitir el crecimiento descontrolado del asentamiento, cuatro años después un funcionario central de la gestión Alak reconoce que la situación se transformó en una “catástrofe habitacional” en la que todavía queda prácticamente todo por resolver.

Ese escenario es el que ahora vuelve a ser señalado por vecinos de Los Hornos. El avance judicial sobre los loteos ilegales abrió nuevamente el interrogante sobre qué tratamiento tendrá la Megatoma y qué herramientas pueden utilizarse frente a las irregularidades denunciadas alrededor de la ocupación y comercialización de tierras durante estos años.

El reclamo apunta especialmente a la Municipalidad. Los vecinos consideran que, si la ciudad abrió una instancia para revisar desarrollos ilegales, establecer cuáles pueden regularizarse y determinar responsabilidades sobre los que avanzaron por fuera de las normas, la situación de la Megatoma también merece una intervención y una respuesta concreta.

Más de seis años después del inicio de la ocupación, el conflicto vuelve así al centro de la discusión. Esta vez, empujado por una causa judicial diferente pero atravesado por una problemática común que volvió a instalarse con fuerza en La Plata: cómo ordenar el crecimiento de la ciudad y qué hacer frente a los desarrollos y subdivisiones de tierras que avanzaron al margen de la planificación urbana.