La preocupación por la inseguridad vuelve a crecer entre vecinos de Tolosa y, en un sector del barrio, algunos residentes comenzaron a recurrir a medidas cada vez más extremas para intentar proteger sus viviendas. Ante el temor a nuevos hechos delictivos, ya hay propiedades que incorporaron cercos electrificados.
La situación se registra principalmente en los alrededores de 117 y 528, donde habitantes aseguran estar cansados de convivir con episodios de inseguridad y consideran insuficientes los mecanismos de prevención que fueron sumando con el paso del tiempo.
Rejas, sistemas de alarma, cámaras de seguridad y hasta perros forman parte del paisaje cotidiano de muchas viviendas. Sin embargo, los vecinos sostienen que esas barreras ya no les brindan la tranquilidad esperada y algunos decidieron avanzar con alambres electrificados como una protección adicional, según publicó el diario El Día.
El malestar no se limita únicamente a lo que ocurre en las calles. Desde la Asamblea Vecinal también expresaron cuestionamientos por la falta de respuestas institucionales y señalaron que recientemente se frustró una reunión que buscaba generar un contacto directo con autoridades provinciales.
Según indicaron desde el espacio vecinal, la intención era mantener un encuentro con funcionarios de la Subsecretaría de Participación Ciudadana del Ministerio de Seguridad bonaerense para plantear la problemática que atraviesa el sector. Sin embargo, afirmaron que finalmente la reunión no se concretó.
En paralelo, trascendió que integrantes del cuerpo de calle de la comisaría con jurisdicción en la zona habrían sido reasignados a otras funciones por cuestiones operativas y ante la falta de resultados, una situación que sumó inquietud entre quienes reclaman mayor presencia preventiva.
Mientras esperan medidas concretas que permitan revertir el escenario, algunos habitantes de Tolosa continúan reforzando por su cuenta la seguridad de sus casas. La aparición de cercos electrificados se convirtió así en una postal del temor con el que aseguran convivir diariamente en el barrio.









