La relación entre el PRO y La Libertad Avanza dio este jueves un primer paso formal hacia una posible reconstrucción. En la Casa Rosada, dirigentes de ambos espacios habilitaron una mesa de negociación que tendrá reuniones periódicas y que apunta, a largo plazo, a consolidar una alianza electoral de cara a 2027.
El encuentro fue producto de una conversación telefónica entre Mauricio Macri y Karina Milei. A partir de ese contacto, el titular del PRO designó al jefe del bloque de diputados nacionales del partido, Cristian Ritondo, y al secretario general del espacio, Fernando de Andreis, para participar de la reunión con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y los dirigentes Martín y Eduardo “Lule” Menem.
Los participantes acordaron repetir la dinámica cada 15 días. Aunque evitaron avanzar sobre candidaturas o acuerdos concretos en distritos, en ambos sectores destacaron el clima del encuentro y se mostraron más optimistas respecto de la posibilidad de ampliar los entendimientos alcanzados durante las elecciones legislativas de 2025.
Desde el PRO remarcaron que el objetivo inmediato es acompañar la gestión libertaria y evitar cualquier movimiento que pueda perjudicar al Gobierno. “Siempre estuvimos para acompañar y blindar el cambio”, señaló uno de los interlocutores del macrismo, al tiempo que destacó que se abre una nueva etapa para intentar trabajar de manera coordinada.

Sin embargo, las reservas dentro del partido amarillo continúan. Antes de la reunión, sectores cercanos a Macri advertían que los acuerdos alcanzados en los últimos años, incluido el respaldo a iniciativas del Gobierno y el apoyo durante el balotaje, no se habían traducido en un esquema de trabajo político conjunto. Por eso, algunos dirigentes habían definido el encuentro como una última oportunidad para recomponer el vínculo.
En paralelo, la aparición de Hernán Lacunza como posible candidato generó especulaciones sobre el futuro electoral del PRO. Desde el partido, sin embargo, aclararon que se trata de una expresión interna y descartaron que exista por ahora una definición electoral. “Si Mauricio tuviese dudas no estaríamos acá”, resumió un legislador del espacio.
Otro de los puntos que buscó despejar el PRO fue el temor a perder identidad al competir eventualmente dentro de una boleta violeta. Tras la reunión, dirigentes amarillos reconocieron que el escepticismo previo disminuyó y calificaron el encuentro como “muy bueno”.
Macri, de todos modos, transmitió a la conducción partidaria que mantiene sus reservas sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo duradero con La Libertad Avanza. Según trascendió, el expresidente considera que durante este año el PRO debe agotar todas las alternativas para contribuir a que la gestión de Milei tenga un buen desempeño.
La postal de la jornada también tuvo su cuota política: los dirigentes del PRO llegaron juntos a Balcarce 50 alrededor de las 10.45, apenas cinco minutos después del arribo de Santilli, mientras que Eduardo “Lule” Menem ya se encontraba en su despacho. En Casa Rosada definieron la reunión como un primer encuentro de equipos y remarcaron que todavía es demasiado temprano para hablar de candidaturas, aunque el objetivo final ya empieza a tomar forma: construir un esquema común que acompañe el operativo reelección de Milei en 2027.








