La investigación encabezada por la fiscal Betina Lacki sumó ayer un nuevo capítulo con la indagatoria de los tres detenidos por una presunta monumental maniobra vinculada con billeteras virtuales. Solo uno de ellos decidió declarar: Ignacio Marchioni. Albertina Mangini y Mauro Perrota se ampararon en su derecho constitucional y no respondieron preguntas.
Marchioni, quien fue detenido en Quilmes, habría intentado explicar ante la fiscalía que su actividad estaba relacionada con el corretaje y las inversiones. Esa versión, sin embargo, deberá ser contrastada con la documentación financiera incorporada al expediente y con los movimientos que los investigadores vienen siguiendo.
Uno de los elementos que despertó especial atención son las numerosas transferencias registradas desde distintas billeteras virtuales. Los investigadores también detectaron un patrón llamativo en las operaciones: una importante cantidad de movimientos presenta montos terminados en “.12”.
Para la fiscalía, uno de los interrogantes centrales pasa por determinar cómo una actividad presentada como financiera o de corretaje pudo concentrar semejante volumen de operaciones provenientes de cuentas que, según la hipótesis del expediente, habrían sido utilizadas para canalizar fondos de origen ilícito.
La dimensión económica de la investigación quedó expuesta un día antes de las indagatorias. Según las estimaciones de los investigadores, los involucrados habrían movilizado alrededor de 27 mil millones de pesos durante un año. Ahora, la pesquisa busca reconstruir el recorrido de esos fondos, establecer su procedencia y determinar qué papel habría desempeñado cada uno de los sospechosos.
El expediente adquirió además una particular relevancia institucional por la situación de Albertina Mangini, quien pertenecería a la Procuración General bonaerense y fue detenida en La Plata. La mujer está imputada provisoriamente por asociación ilícita, defraudación mediante el uso indebido de datos digitales y lavado de activos, con agravantes relacionados con la habitualidad y la función que desempeñaba.
De acuerdo con la hipótesis de los investigadores, Mangini habría intervenido en la captación de personas vulnerables, a quienes presuntamente se les ofrecía dinero a cambio de sus datos personales y biométricos. Esa línea forma parte de los aspectos que ahora intenta profundizar la fiscalía.
El tercer detenido es Mauro Perrota, capturado en Mar del Plata, quien también decidió no declarar durante la indagatoria. Con los tres sospechosos ya indagados, la causa entra ahora en una etapa clave para determinar el origen de los fondos, reconstruir la operatoria y establecer el nivel de participación que habría tenido cada integrante de la estructura investigada.









