Moria Casán y sus nietos: quiénes son Helena y Dante y el particular vínculo que tienen con La One

Los hijos de Sofía Gala crecieron alejados de las cámaras pese a pertenecer a una de las familias más famosas del espectáculo argentino. La diva contó cómo es su relación con ellos y reveló por qué no quiere que la llamen “abuela”

Moria Casán construyó durante décadas una de las carreras más importantes del espectáculo argentino. Sin embargo, lejos de los escenarios y las cámaras, La One tiene otra faceta que disfruta especialmente: es abuela de Helena y Dante, los dos hijos de Sofía Gala Castiglione.

A diferencia de lo que ocurrió con su propia madre durante la infancia y adolescencia, los chicos tuvieron una crianza considerablemente más alejada de la exposición mediática. Sofía decidió preservar su intimidad y son pocas las fotografías de ellos que circulan públicamente, pese a la enorme popularidad de su familia.

Helena nació en 2008 y es hija de Sofía Gala y Diego Tuñón, tecladista de Babasónicos. Dante, por su parte, llegó al mundo en 2014 y es hijo de la actriz y del músico Julián Della Paolera. Ambos fueron creciendo lejos de los flashes, aunque ocasionalmente su famosa abuela compartió alguna imagen o anécdota familiar.

Moria siempre respetó la decisión de su hija de protegerlos, pero tampoco oculta el cariño que siente por sus nietos. En distintas entrevistas contó detalles de la relación que mantiene con ellos y reconoció que ese vínculo le permite abandonar, al menos por momentos, el pedestal de diva que construyó durante toda su carrera.

Una de las particularidades de su manera de ejercer ese rol tiene que ver justamente con las etiquetas. La conductora aseguró que no le gusta que la llamen “abuela” y reveló que Dante encontró una solución bastante particular: directamente la llama “abuelo”. Según explicó Moria, su rechazo al término no está relacionado con la edad sino con su resistencia a determinadas estructuras familiares tradicionales.

La One también habló con orgullo sobre la personalidad del chico y destacó especialmente su capacidad de observación. Según recordó, Dante fue a verla al teatro, siguió atentamente toda la obra y después la sorprendió realizando comentarios sobre las actuaciones que había visto arriba del escenario.

Helena, en cambio, comenzó a acercarse al camino artístico que atraviesa a buena parte de su familia. La adolescente forma parte de la serie biográfica sobre la vida de Moria, dando así sus primeros pasos en un universo que conocen muy bien tanto su madre como su abuela.

Moria también explicó que sus nietos fueron criados en un entorno en el que conviven diferentes identidades y formas de relacionarse. “Tenemos un grupo de amigos que tienen diferentes géneros”, contó en una oportunidad al referirse a la naturalidad con la que Helena y Dante crecieron vinculándose con la diversidad.

Para la diva, ese contexto contribuyó a que desarrollaran una mirada abierta y sin prejuicios. En particular, destacó la sensibilidad de Dante y su capacidad para comprender distintas realidades con naturalidad.

De alguna manera, la crianza de Helena y Dante conserva parte de la filosofía que Moria sostuvo durante el crecimiento de Sofía Gala: cuestionar las estructuras tradicionales, evitar imponer etiquetas y privilegiar la libertad para que cada uno pueda construir su propia identidad y elegir su camino.