Una cadena de dietéticas de La Plata sufrió 43 robos en dos años

El último episodio ocurrió en 22 y 57, donde dos delincuentes amenazaron a una empleada y escaparon con dinero y otros elementos. La firma Wako cuenta con 14 sucursales en la ciudad y advierte por la reiteración de los ataques

La inseguridad volvió a golpear a una conocida cadena de dietéticas de La Plata que asegura haber sufrido 43 hechos delictivos en apenas dos años. El último episodio tuvo lugar en la sucursal ubicada en 22 y 57, que ya había sido blanco de otro robo apenas tres semanas atrás.

Según indicaron desde la cadena Wako, dos hombres ingresaron al comercio y sorprendieron a la empleada que se encontraba trabajando en el lugar. Bajo amenazas, los delincuentes se apoderaron de dinero y otros elementos antes de escapar.

Toda la secuencia quedó registrada por las cámaras de seguridad instaladas en el negocio. Las imágenes permitieron reconstruir los movimientos de los implicados durante el asalto y podrían resultar claves para intentar identificarlos.

El nuevo episodio generó especial preocupación debido a que se trata del segundo robo que sufre esa misma sucursal en solamente tres semanas, una frecuencia que encendió las alarmas entre quienes trabajan en el comercio.

Desde la empresa señalaron que la situación no se limita al local de 22 y 57. Wako cuenta actualmente con 14 sucursales distribuidas en distintos puntos de La Plata y asegura que los episodios de inseguridad se repitieron de manera constante durante los últimos dos años.

De acuerdo con el registro realizado por la propia cadena, durante ese período sus comercios fueron escenario de 43 hechos delictivos, entre robos y otros episodios de inseguridad.

La cifra expone una problemática que preocupa especialmente a los responsables de la firma y a sus trabajadores, que deben afrontar de manera reiterada situaciones de riesgo mientras desarrollan sus tareas.

El último asalto volvió así a encender la preocupación en el sector comercial platense, mientras desde la cadena advierten por la frecuencia de los ataques y reclaman mayores condiciones de seguridad para poder trabajar.