Luego de la semana triunfal que tuvo Estudiantes, con el triunfo aplastante frente a Gimnasia y la clasificación a cuartos de final de la Copa Libertadores, el presidente albirrojo, Juan Sebastián Verón, retomó su exposición e hizo una fuerte banca no solo de la gestión que encabeza, sino también del entrenador Alexander Medina. Acompañado del vicepresidente y uno de sus laderos más firmes, Martín Gorostegui, salió a respaldar al "Cacique" y proyectó cuáles son los nuevos desafíos.
En primer lugar, en una entrevista que concedió para el canal de la Universidad Nacional de La Plata, reconoció que en el fútbol siempre "pasás por momentos" y ejemplificó: "Le tocó mismo a Eduardo Domínguez, aunque ya tenía títulos encima. Ahora estamos tratando de luchar y buscando conseguir algo". En ese sentido, dejó en claro que si bien no está enfocado en el día a día del plantel, continúa con sus objetivos ya sabidos de transformar el deporte con otro modelo de gestión.
"Yo no convivo con el plantel, no estoy todos los días para saber el pulso. Ese trabajo lo tienen que hacer Marcos (Angeleri) y Agustín (Alayes) pero todos hacíamos un análisis de la situación y de la necesidad, de que luchaste tanto para conseguir algo. Lo más difícil en el fútbol es ser constante. Es muy difícil perdurar y ellos lo tuvieron. Me parecía una picardía porque al equipo le faltaban detalles", evaluó de todos modos, acerca de la realidad futbolística.
Quien también se refirió al asunto fue Gorostegui y en ese sentido reconoció: "La vara está alta. Porque el equipo tuvo un partido regular con Riestra y un poco malo el segundo tiempo con Boca, pero fue eso nada más. Lo que nosotros vemos en cuanto al trabajo de los jugadores y la relación con el DT es muy bueno. Por eso tomamos la decisión de que venga, además tuvo un semestre muy bueno. En enero se fueron jugadores y él nos sostuvo en la Tabla Anual, vivo en todas las competencias".