Alak tiene una carta para enfrentar a La Cámpora y Nano Cara empieza a ganar protagonismo

El secretario de Gobierno gana protagonismo en el armado del intendente y tiene un activo clave para una eventual interna peronista: una fuerte construcción entre los jóvenes. El factor Kicillof y la pelea que viene con La Cámpora

Guillermo “Nano” Cara empieza a ocupar un lugar cada vez más interesante en el tablero político de La Plata. Secretario de Gobierno, hombre de extrema confianza de Julio Alak y con una estructura militante propia que logró conservar durante años, su nombre comienza a tomar volumen como una eventual carta del alakismo para disputar la sucesión municipal si el actual intendente finalmente decide avanzar en su proyecto provincial.

No se trata de un movimiento completamente sorpresivo. Como había sugerido LAPLATA1.com durante el verano, uno de los desafíos del alakismo era comenzar a construir una nueva generación de dirigentes propios. Allí aparecían fundamentalmente dos nombres: Cara y el subsecretario de Comunicación Pública, Sebastián Iasenza. Este último, aunque alguna vez manifestó por lo bajo su deseo de llegar al Concejo Deliberante, hasta el momento no exteriorizó esas ambiciones. Cara, en cambio, tiene otra historia.

El actual secretario de Gobierno ya caminó La Plata con pretensiones de protagonismo político. Durante 2023 recorrió barrios con su propuesta “Movilizando la esperanza” y construyó políticamente antes de que Alak terminara convirtiéndose en el candidato que recuperó la Municipalidad para el peronismo. Una vez definida aquella candidatura, Cara se encolumnó detrás del actual intendente y posteriormente se transformó en una de las piezas centrales de su gabinete. 

Pero su principal capital no pasa solamente por la gestión. Cara conserva algo especialmente valioso en el peronismo platense: militancia propia y, particularmente, militancia joven. En febrero, este diario ya había señalado que el exconcejal mantenía bajo su conducción una importante construcción juvenil incluso después de abandonar La Cámpora, organización de la que formó parte durante buena parte de su recorrido político. 

Ese esquema también tuvo traducción institucional. Bajo la Secretaría de Gobierno funciona la Dirección de Juventudes, que primero encabezó Sol Maluendez y actualmente conduce Sol Alconada, expresidenta de la Federación Universitaria de La Plata. Maluendez dio el salto electoral en 2025 y hoy es concejala titular de Fuerza Patria, mientras que Alconada asumió este año con el respaldo político de Alak y Cara. 

La agenda juvenil, lejos de disminuir, comenzó a crecer. La Municipalidad desarrolla programas como Punto Joven, Juventudes Solidarias y Centros Juveniles, mientras que este mismo mes Cara viajó a Córdoba para presentar el III Congreso Federal e Internacional de Juventudes, que reunirá el 14 y 15 de septiembre en el Pasaje Dardo Rocha a representantes de gobiernos, universidades, organizaciones y jóvenes de distintos puntos del país. 

El momento político tampoco parece casual. Axel Kicillof acaba de lanzar MDF Juventudes, el brazo juvenil del Movimiento Derecho al Futuro, ante más de 3.000 militantes reunidos en San Martín. Allí, el Gobernador pidió que los jóvenes no sean simplemente un sector más de su armado sino protagonistas de la nueva construcción política. Para un alakismo alineado con Kicillof, tener en La Plata un dirigente con capacidad de movilización juvenil adquiere ahora un valor todavía mayor. 

Y es precisamente allí donde Cara podría convertirse en una pieza mucho más competitiva de lo que indica hoy su nivel de conocimiento público. Si Alak decide buscar la Gobernación y deja abierta la sucesión municipal, necesitará construir un candidato propio en una interna donde La Cámpora ya mueve sus fichas. Como anticipó LAPLATA1.com, Máximo Kirchner tiene dos nombres naturales para esa pelea: Ariel Archanco y Florencia Saintout.

Para Cara son dos adversarios demasiado conocidos. Él mismo viene de La Cámpora y compartió construcción política con Saintout durante años. Incluso integraron juntos listas del kirchnerismo platense: en 2013 Saintout encabezó la nómina de concejales y Cara ocupó el segundo lugar, mientras que posteriormente volvieron a compartir el mismo espacio político. Es decir, si esa interna finalmente ocurre, no habrá demasiados secretos entre los protagonistas. 

La juventud puede convertirse allí en uno de los campos centrales de disputa. Saintout y Archanco conservan estructuras militantes importantes vinculadas al kirchnerismo y La Cámpora. Cara, sin embargo, consiguió sostener una porción significativa de militantes jóvenes por fuera de aquella organización e incluso incorporó a dirigentes que alguna vez transitaron espacios camporistas.

En términos electorales, el punto de partida aparece abierto. Cara y Archanco necesitan todavía ampliar considerablemente sus niveles de conocimiento por fuera del universo político. Saintout enfrenta una situación diferente: es una dirigente ampliamente instalada entre los platenses y, llegado el momento, esa exposición acumulada puede convertirse tanto en una ventaja como en un límite dependiendo del clima electoral.

Cara tiene además una particularidad menor en términos políticos pero nada despreciable en tiempos de comunicación electoral: un apellido corto, fácil de recordar y con posibilidades de instalación. Su principal desafío, justamente, será conseguir que ese nombre atraviese las fronteras de la gestión municipal y de la militancia peronista.

Los tiempos tampoco sobran. El massismo todavía deberá definir qué hará en La Plata y Victoria Tolosa Paz continúa construyendo su propio espacio. La sucesión de Alak está lejos de resolverse y seguramente aparecerán otros nombres antes de que llegue el momento de las definiciones.

Pero el intendente parece tener una carta que hasta hace algunos meses permanecía mucho más guardada. Frente a una eventual interna con La Cámpora, potenciar a un dirigente que conoce la ciudad, tiene gestión, pasó por esa organización y conserva una estructura especialmente fuerte entre las nuevas generaciones puede resultar una jugada estratégica.

Nano Cara empieza a salir a la cancha. Y si Alak finalmente deja el Palacio Municipal para ir detrás de un desafío provincial, su secretario de Gobierno podría pasar de ser uno de los hombres fuertes de la gestión a convertirse en uno de los protagonistas de la pelea por sucederlo.