En medio de las negociaciones entre el PRO y La Libertad Avanza para explorar un eventual acuerdo electoral, desde el partido que conduce Mauricio Macri comenzaron a marcar límites. Uno de ellos tiene que ver con las PASO, pero también con la carrera presidencial: aseguran que trabajan para tener candidato propio en 2027.
La postura no aparece aislada. En paralelo a las conversaciones con los libertarios, el PRO comenzó a trabajar en un armado territorial para llegar con candidatos propios a intendente en los 135 municipios de la provincia de Buenos Aires. La estrategia apunta a evitar que el partido quede diluido dentro de La Libertad Avanza y a conservar una estructura propia desde la cual negociar un eventual acuerdo electoral.
El encargado de fijar posición sobre las primarias fue el jefe del bloque del PRO en el Senado, Martín Goerling, quien consideró que el Gobierno tendrá serias dificultades para conseguir los votos necesarios para eliminar las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias. “Hoy lo veo difícil, en el Senado no hay mayorías para eliminarlas”, aseguró.
“Para mí las PASO hay que mantenerlas, lo dije desde un principio. Lo discutimos en la mesa ejecutiva del partido y hoy la posición es esa, no cambió”, agregó Goerling, quien además cuestionó que las reglas electorales vuelvan permanentemente a ponerse bajo discusión.
Pero la definición que puede tener mayor impacto político hacia adelante fue otra. El senador ratificó que el PRO pretende reconstruirse y llegar a los próximos comicios con una candidatura presidencial propia. Incluso colocó nuevamente a Mauricio Macri en carrera al señalar que el expresidente es “el mejor candidato que puede tener el PRO”, aunque aclaró que, si decide no competir, deberán encontrar otro nombre.
La discusión nacional inevitablemente puede bajar a La Plata, donde el vínculo entre amarillos y violetas tiene características particulares. Ambos sectores compartieron la alianza electoral bonaerense en 2025, pero eso no terminó de borrar las identidades ni las aspiraciones propias. En aquel cierre, Juanes Osaba encabezó la nómina de diputados provinciales por la Octava Sección, acompañado por la dirigente del PRO Julieta Quintero Chasman, mientras Juan Pablo Allan lideró la lista de concejales.
Si el PRO decide sostener hasta las últimas consecuencias la idea de competir con candidatos propios, hay un nombre difícil de sacar del tablero platense: Julio Garro. LAPLATA1.com ya había señalado que el exintendente mantiene un importante nivel de instalación en la ciudad y que podía transformarse en la principal carta amarilla ante un eventual escenario de competencia con los libertarios.
Además, el garrismo conserva vasos comunicantes con el armado que impulsa a Diego Santilli. Julieta Quintero Chasman, una de las dirigentes que creció durante la gestión de Garro y ocupó diferentes responsabilidades dentro de su estructura política, comenzó este año a trabajar en la construcción local del santillismo. Ese movimiento puede adquirir otro volumen si finalmente el PRO intenta recuperar autonomía frente a La Libertad Avanza.
Del otro lado aparecen dos dirigentes que hoy pican en punta dentro del universo libertario platense, que este fin de semana compartieron una cumbre libertaria junto a los principales referentes de la ciudad. Uno es Juanes Osaba, que viene consolidando su lugar dentro del armado de Javier Milei en la capital bonaerense y ya encabezó la lista seccional en 2025. El otro es Juan Pablo Allan, histórico dirigente del bullrichismo local que terminó integrado a La Libertad Avanza y actualmente ocupa una banca en el Concejo Deliberante, desde donde viene elevando su perfil con críticas directas a la gestión de Julio Alak.
Un eventual regreso de Garro también tendría un condimento especial frente a Allan. Los dos ya midieron fuerzas en las PASO de Juntos por el Cambio de 2023 y aquella interna terminó con triunfo del entonces intendente, que además fue el candidato individual más votado de la ciudad en las primarias. Allan, sin embargo, llega ahora a una eventual revancha parado en un escenario completamente diferente y dentro de una fuerza política que creció fuertemente en La Plata.
Por eso la discusión sobre la continuidad o eliminación de las PASO no resulta menor para la política platense. Si finalmente sobreviven y el PRO y La Libertad Avanza terminan confluyendo bajo un mismo frente con competencia interna, podrían transformarse en la herramienta para resolver una pelea de alto voltaje por la candidatura a intendente. Si cada partido decide recorrer su propio camino, Garro podría volver a representar al macrismo frente a una propuesta libertaria que tendrá que ordenar las aspiraciones de Osaba y Allan.
Todavía falta mucho y las alianzas están lejos de cerrarse, pero las primeras señales nacionales empiezan a tener traducción local. El PRO quiere demostrar que no está dispuesto a desaparecer dentro de La Libertad Avanza y La Plata puede convertirse en uno de los distritos donde esa discusión se vuelva más visible. Con Garro todavía instalado y Osaba y Allan ganando volumen dentro del oficialismo nacional, la oposición platense empieza a mostrar una interna que podría terminar definiendo quién intentará recuperar el Palacio Municipal de calle 12.