Vecinos de distintos barrios ubicados en la zona de 90 y 155 y sectores cercanos volvieron a reclamar por los problemas con la recolección de residuos y describieron un panorama que, aseguran, se agravó con el paso del tiempo. Además de los basurales, ahora también señalan la presencia de autos abandonados entre la vegetación y los desperdicios.
Según explicaron, desde hace años no contarían con un servicio regular de recolección domiciliaria. Durante un tiempo, indicaron, la situación fue contenida mediante la colocación de contenedores y operativos ocasionales de limpieza.
Sin embargo, los vecinos aseguran que algunos de esos puntos de disposición fueron retirados y que el problema se profundizó. Entre las consecuencias mencionaron grandes acumulaciones de basura, malos olores, presencia de ratas y moscas, humo por la quema de residuos y zanjas obstruidas.
A ese escenario se suma la presencia de vehículos abandonados. En imágenes enviadas por los propios vecinos pueden observarse al menos dos autos en avanzado estado de deterioro, rodeados de vegetación y residuos. Los rodados presentan signos evidentes de abandono y se encuentran prácticamente convertidos en chatarra.
Uno de los lugares que genera mayor preocupación es la intersección de 90 y 155, donde funcionan la Escuela Primaria N.º 35 y la Escuela Secundaria N.º 51. De acuerdo con el relato vecinal, en ese sector había dos contenedores utilizados por numerosas familias que fueron retirados.
“Sacaron los contenedores, no el problema”, resumieron los vecinos. Además, aclararon que el pedido no apunta solamente a conseguir un nuevo operativo de limpieza, ya que sostienen que en diferentes oportunidades se retiraron los residuos acumulados pero, pocos días después, los basurales volvieron a formarse.