Kicillof responsabilizó a Milei por el impacto del “Súper Niño” y advirtió por posibles inundaciones

El Gobernador presentó un plan para enfrentar las lluvias por encima de lo normal previstas para la primavera y aseguró que la falta de fondos y obras nacionales podría agravar las consecuencias en la Provincia

El gobernador bonaerense Axel Kicillof responsabilizó al presidente Javier Milei por las posibles consecuencias que podría generar en la provincia de Buenos Aires el denominado “Súper Niño”, un fenómeno climático que podría provocar lluvias muy por encima de los valores habituales y aumentar el riesgo de inundaciones durante la primavera.

Kicillof realizó las declaraciones durante la presentación del Plan de Gestión del Riesgo, una estrategia que involucra a distintas áreas de la Provincia para prepararse ante un escenario de precipitaciones intensas entre septiembre y noviembre.

En ese marco, el mandatario bonaerense aseguró que su administración deberá afrontar la emergencia sin asistencia financiera de Nación y sostuvo que esa situación impidió avanzar con diferentes obras destinadas a reducir el impacto de las lluvias.

“Lo necesitamos porque hemos absorbido inversiones multimillonarias para atender un fenómeno que probablemente nos supere justamente por esta ausencia del gobierno nacional”, afirmó Kicillof al reclamar la restitución de recursos que, según denunció, fueron retenidos por la administración de Milei.

El Gobernador endureció sus críticas y aseguró que “no está preparado este país para que el gobierno nacional no exista, para que no atienda el teléfono” frente a las necesidades de financiamiento de las provincias. También advirtió que, una vez producidos los eventos extremos, comienzan las discusiones sobre las causas y las responsabilidades.

El “Súper Niño” es la denominación utilizada para describir una manifestación particularmente intensa de El Niño, asociada al calentamiento de las aguas del océano Pacífico. En Argentina puede traducirse en un incremento de las lluvias y tormentas, con el consecuente riesgo de anegamientos e inundaciones. Aunque el fenómeno comenzó a manifestarse en agosto, se prevé que su período más intenso se produzca entre septiembre y noviembre.

Kicillof vinculó además este escenario con el cambio climático y cuestionó la postura del Gobierno nacional sobre el tema. Según señaló, los eventos extremos requieren planificación e inversiones de gran escala y sostuvo que Argentina atraviesa esta situación con una administración nacional que “niega el cambio climático”.

Finalmente, el mandatario bonaerense apuntó contra la falta de avances en la canalización del río Salado. En particular, mencionó 33 kilómetros correspondientes al tramo IV del Plan Maestro, en cercanías de Roque Pérez, y advirtió que la obra inconclusa podría generar problemas ante lluvias intensas, mientras la Provincia decidió continuar por su cuenta con trabajos aguas abajo.