Nicolás Morzone empieza a ensayar una estrategia cada vez más nítida dentro del Concejo Deliberante de La Plata: confrontar directamente con el peronismo, levantar la bandera del denominado “riesgo kuka” y buscar que el PRO recupere una identidad opositora fuerte en la capital bonaerense.
El concejal resumió la última sesión con una publicación en X en la que contrapuso las iniciativas de su espacio con las impulsadas por el oficialismo. “Nunca estuvo más claro. Son ellos o nosotros. La Plata para los platenses”, lanzó Morzone, en una señal de que pretende llevar al escenario local una discusión política que excede los expedientes legislativos.
Uno de los ejes elegidos para marcar diferencias fue la situación de los trabajadores municipales. El PRO impulsó un proyecto para declarar durante doce meses la emergencia salarial, congelar las remuneraciones del intendente, funcionarios y concejales, impedir la creación de nuevos cargos políticos y reducir la planta política para destinar esos recursos a mejorar los ingresos de los empleados municipales.
La seguridad vial es otro de los temas con los que Morzone busca instalar una agenda propia. Su bloque viene reclamando la declaración de la emergencia en todo el partido ante la cantidad de accidentes y víctimas fatales registradas en las calles de La Plata.
Pero quizás el punto políticamente más fuerte apareció durante el tratamiento de una declaración de preocupación por los suicidios registrados en la ciudad. La iniciativa había sido presentada por la concejala K Micaela Maggio y terminó generando un debate en el que aparecieron cuestionamientos hacia Javier Milei pero también culpando a los medios de comunicación por este tema tan delicado.
Morzone aprovechó ese escenario para confrontar. Cuestionó la mirada del oficialismo y llevó la discusión hacia las políticas implementadas durante el gobierno de Alberto Fernández. El debate incluso terminó generando diferencias con sectores libertarios dentro del propio recinto.
Detrás de esos cruces empieza a aparecer una construcción política. Morzone intenta ubicarse como una de las voces más confrontativas frente al alakismo y, al mismo tiempo, trasladar al escenario platense una discusión que el PRO y La Libertad Avanza vienen utilizando a nivel nacional y provincial: presentar al kirchnerismo como el principal adversario político.
Su último posteo terminó de sintetizar esa búsqueda. “Son ellos o nosotros”, escribió. En un Concejo donde las distintas expresiones opositoras no siempre actúan de manera coordinada, Morzone empieza a marcar su propio territorio y a levantar en La Plata la bandera del “riesgo kuka” como una forma de diferenciarse del oficialismo y disputar el rumbo de la oposición local.