“El piso se mueve”: crece el temor en una escuela de La Plata y exigen que intervengan Alak y Kicillof

Más de 500 estudiantes están afectados por problemas estructurales en el edificio de 4 entre 611 y 612. Tienen clases apenas dos o tres días por semana y, ante la falta de soluciones, las familias convocaron a una protesta para este viernes

Las familias de la Escuela Primaria N° 27 “Crucero General Belgrano” y la Secundaria N° 82 de La Plata decidieron profundizar su reclamo y apuntaron directamente al intendente Julio Alak y al gobernador Axel Kicillof. Denuncian que desde hace casi un año los problemas estructurales del edificio de calle 4 entre 611 y 612 condicionan las clases y reclaman que el Municipio y la Provincia intervengan para encontrar una solución definitiva.

La situación afecta a una comunidad educativa de más de 500 estudiantes. Aulas clausuradas, grietas visibles y distintos problemas edilicios obligaron a implementar un sistema de rotación por el cual cada curso concurre presencialmente apenas dos o tres días por semana. Lo que comenzó como una salida transitoria terminó convirtiéndose, según cuestionan las madres, en la modalidad habitual durante buena parte del ciclo lectivo.

Ante la falta de avances, esta semana un grupo de familias comenzó una juntada de firmas frente al establecimiento. Además, convocaron a una manifestación para este viernes alrededor de las 7:30 de la mañana en la puerta de la Escuela N° 27, donde buscarán visibilizar el conflicto y reclamar respuestas concretas tanto a la gestión de Alak como al gobierno bonaerense de Kicillof.

El problema había sido advertido incluso antes del inicio de las clases. En febrero, representantes de la Asociación de Maestros de la Provincia de Buenos Aires realizaron un relevamiento del establecimiento y alertaron sobre deterioros en paredes, pisos, ventanas e instalaciones eléctricas y de gas. También señalaron la existencia de vidrios rajados, puertas que no cerraban correctamente y diferentes sectores comprometidos. Algunas aulas de la primaria terminaron clausuradas. 

Otro de los factores que genera inquietud es la cercanía con el aeropuerto. De acuerdo con lo advertido en aquel relevamiento, las vibraciones producidas por los movimientos de las aeronaves podrían profundizar las fisuras existentes. Pese a los reclamos y al pedido que se había realizado para que hubiera inspecciones y reparaciones integrales antes de comenzar las clases, el ciclo lectivo avanzó con el esquema de rotación.

Las consecuencias también se sienten en el aprendizaje. Una madre contó que su hija de primer grado concurre solamente tres veces por semana en una etapa fundamental para aprender a leer y escribir. Otra mujer, cuyo hijo cursa sexto y termina este año la primaria, expresó su preocupación por el nivel educativo con el que llegará a la secundaria. Las familias reciben a través de un canal de WhatsApp la información sobre los días en los que cada curso debe presentarse. 

Pero el reclamo no se limita a la cantidad de días de clase. Las madres aseguran que no les permitieron ingresar a observar personalmente las condiciones de las aulas y que gran parte de lo que conocen surge de lo que cuentan sus propios hijos. Mencionan baños y canillas en mal estado, falta de mantenimiento, grandes grietas en las paredes y sectores en los que, según los chicos, se perciben movimientos en el piso al caminar.

En ese marco, las familias reclaman que Alak y Kicillof den una respuesta y articulen una intervención urgente para determinar con precisión cuál es el estado del inmueble y qué trabajos deben realizarse. También exigen conocer qué ocurrió con las obras que, aseguran, habían sido anunciadas a comienzos del año y finalmente no se habrían ejecutado.

”La directora no aparece”

Las madres destacaron el trabajo de las docentes para sostener la enseñanza en medio de las dificultades y aclararon que el reclamo apunta a conseguir una solución de las autoridades. Desde la dirección del establecimiento, ante una consulta por la situación edilicia, indicaron que la información oficial debía canalizarse a través de la Dirección General de Cultura y Educación bonaerense.

Ahora, después de meses de clases rotativas y sin una solución definitiva, las familias buscarán llevar el reclamo nuevamente a la calle. Este viernes se concentrarán desde las 7:30 frente al establecimiento y exigirán respuestas al Municipio que conduce Alak y a la Provincia gobernada por Kicillof. El pedido que atraviesa a las familias es concreto: recuperar la presencialidad completa y garantizar que los chicos puedan estudiar en un edificio seguro “antes de que pase una tragedia”.