Hay fotos que se explican solas y otras que necesitan tiempo para terminar de revelar su significado. En enero, cuando todavía faltaban varios meses para que la carrera hacia 2027 comenzara a acelerarse, Luis Barrionuevo abrió las puertas de su tradicional armado sindical en Mar del Plata a dos hombres centrales de Axel Kicillof: Carlos Bianco y Santiago Pérez Teruel.
El encuentro se produjo el 23 de enero en el Hotel Presidente Perón de UTHGRA. Kicillof había sido invitado a participar, pero por cuestiones de agenda no viajó y mandó dos representantes de peso: su ministro político, Bianco, y Pérez Teruel, uno de los funcionarios de máxima confianza del Gobernador y una figura central de su mesa jurídica y política.

No fue una reunión chica. Barrionuevo reunió a más de 500 referentes gremiales y compartieron la jornada Carlos Acuña, Julio Piumato, Omar Maturano, Hugo Benítez, Maia Volcovinsky y Sebastián Maturano, entre otros dirigentes. Bianco y Pérez Teruel terminaron ubicados en la mesa principal junto a algunos de los pesos pesados del sindicalismo.
El motivo formal era rechazar la reforma laboral del Gobierno nacional. Pero la política se coló rápidamente en el almuerzo. Bianco llevó personalmente el saludo de Kicillof y aprovechó el escenario para convocar al peronismo y otros sectores del campo popular a construir una alternativa nacional hacia 2027. El acercamiento entre el axelismo y el universo sindical de Barrionuevo había quedado oficialmente inaugurado.

Ocho meses después, hubo un segundo capítulo. Y esta vez el protagonista fue Julio Alak.
Según pudo saber en exclusiva LAPLATA1.com, el intendente platense estuvo entre el viernes y el domingo pasado en el Hotel Presidente Perón de UTHGRA en Mar del Plata y mantuvo reuniones con Barrionuevo y otros sindicalistas de su entorno. El escenario volvió a ser el universo político y gremial que el histórico dirigente gastronómico construyó alrededor de UTHGRA.
Pero las circunstancias ahora son diferentes. Kicillof ya trabaja abiertamente para proyectar su figura nacional y dentro del Movimiento Derecho al Futuro comenzó otra discusión inevitable: quién puede sucederlo en la Gobernación bonaerense. Julio Alak, Gabriel Katopodis y Jorge Ferraresi aparecen entre los nombres con mayor peso en esa carrera.

En ese contexto, la nueva reunión adquiere otro significado. Barrionuevo ya había recibido a los enviados directos del Gobernador para tender el puente con el axelismo. Ahora se sentó con uno de los dirigentes que aspiran a continuar el proyecto de Kicillof en la Provincia.
Y Alak viene haciendo su parte. En julio, durante un acto junto a dirigentes de la CGT en La Plata, fue él mismo quien proyectó a Kicillof hacia la Presidencia y aseguró que el Gobernador tenía “el bastón de mariscal para conducirnos hacia la Casa Rosada”. En aquel encuentro participaron dirigentes de la talla de Héctor Daer, Hugo Moyano, Andrés Rodríguez y Octavio Argüello.
La señal volvió a aparecer esta misma semana. Durante el acto de renovación de autoridades de la Juventud Universitaria Peronista en Medicina, Alak habló delante de Kicillof y lo presentó directamente como quien será “el futuro presidente de los argentinos”. La militancia acompañó con el canto de “Axel Presidente”.

Ahí empieza a cerrar el círculo.
Enero: Barrionuevo recibe a Bianco y Pérez Teruel, los enviados de Kicillof. Septiembre: Barrionuevo recibe a Alak, uno de los principales anotados para suceder al Gobernador. En el medio, Alak se convierte en uno de los dirigentes que con mayor énfasis impulsa públicamente a Axel hacia la Casa Rosada.
Por supuesto, todavía falta mucho para que Kicillof defina quién tendrá su respaldo para competir por la Provincia. En su entorno vienen dejando trascender que no habrá una bendición anticipada y que será determinante quién consiga construir mayor volumen político, territorial y electoral.

Por eso la pata sindical empieza a valer. Para Alak, el entendimiento con Barrionuevo y los gremios que orbitan alrededor suyo puede convertirse en una pieza más de una construcción que ya incluye intendentes, dirigentes históricos del peronismo y referentes de distintas generaciones.
Barrionuevo tampoco suele regalar sus movimientos. Lleva décadas sobreviviendo a internas, gobiernos y reconfiguraciones del peronismo, y su acercamiento al esquema de Kicillof comenzó bastante antes de que la discusión por las candidaturas entrara en ebullición.

Por eso, en la rosca bonaerense ya hay quienes empiezan a leer las dos fotos como partes de una misma película. Primero fueron los hombres de Axel. Ahora fue el turno de Alak.
Y si hubiera que traducir esas señales al idioma electoral que empieza a hablar el peronismo rumbo a 2027, la síntesis podría caber perfectamente en una pared: Axel Presidente, Alak Gobernador.








