El senador provincial y ex ministro de Seguridad bonaerense Sergio Berni se metió en la discusión por el nuevo Régimen Penal Juvenil y ratificó su histórica postura a favor de bajar la edad de imputabilidad. Sin embargo, cuestionó con dureza la forma en que fue aprobada la reforma y aseguró que, en las actuales condiciones, su aplicación resulta “totalmente inviable”.
Las declaraciones se producen luego de que la Justicia suspendiera durante 60 días la implementación del nuevo régimen en la provincia de Buenos Aires, una decisión que volvió a poner en debate los recursos y la infraestructura disponibles para recibir a los adolescentes que ingresen al sistema penal.
“Fui el primero en el país, hace más de 15 años, en empezar a plantear la baja de la edad de imputabilidad. Ahora, de la manera que se hizo y de la manera en que se aprobó, esto es totalmente inviable”, afirmó Berni.
El legislador sostuvo que reducir la edad a partir de la cual un menor puede ser responsabilizado penalmente no alcanza por sí solo. Según planteó, cualquier modificación debe estar acompañada por una política integral destinada a la recuperación y resocialización de los jóvenes.
“Bajar la edad sin presupuesto para resocializar no sirve de nada. Si a ese menor no se lo resocializa, la condena es totalmente ridícula”, remarcó.
En ese sentido, Berni cuestionó al Gobierno nacional por avanzar con la reforma sin garantizar los fondos que, según sostuvo, necesitan las provincias para aplicarla. Mencionó como aspectos centrales la infraestructura, las herramientas pedagógicas y la incorporación de psicoterapeutas y otros profesionales especializados.
El ex ministro también advirtió sobre la situación que atraviesan actualmente los institutos de menores bonaerenses. En ese marco, consideró que sumar jóvenes al sistema sin fortalecer previamente esos dispositivos podría profundizar los problemas existentes.
“Hay que bajar la edad de imputabilidad y darles a las provincias el presupuesto necesario para que tengan las herramientas pedagógicas, psicoterapeutas y profesionales para sacarlos de la criminalidad. Sin recursos, esto lejos de solucionar el problema lo viene a agravar”, concluyó.








