Un exjuez de La Plata respaldó a la jueza que frenó el Régimen Penal Juvenil y cuestionó los pedidos de juicio político

El exjuez y actual secretario de Coordinación Municipal de La Plata se solidarizó con Marta Pascual y pidió terminar con la práctica del “apriete” contra magistrados por decisiones que incomodan al poder

El exjuez Luis Federico Arias, actual secretario de Coordinación Municipal de La Plata, salió públicamente a respaldar a la jueza Marta Elba Pascual, quien dispuso suspender durante 60 días la aplicación del nuevo Régimen Penal Juvenil en la provincia de Buenos Aires.

Arias se solidarizó con la magistrada y puso el foco en las críticas y planteos de juicio político que surgieron luego de conocerse su resolución. En ese sentido, sostuvo que las diferencias con un fallo deben canalizarse exclusivamente mediante las herramientas previstas por el sistema judicial.

El pronunciamiento de Arias tiene además un componente particular por su propia historia dentro del Poder Judicial bonaerense. El hoy funcionario municipal fue destituido en 2018 de su cargo como juez en lo Contencioso Administrativo de La Plata, luego de un jury que estuvo atravesado por fuertes cuestionamientos y una disputa política alrededor de sus decisiones judiciales.

Desde ese lugar, Arias se solidarizó con Pascual y puso el foco en las críticas y planteos de juicio político que surgieron luego de conocerse su resolución. “Podemos estar de acuerdo o en desacuerdo con la manera en que un magistrado interpreta y aplica las leyes, pero debemos terminar con la práctica del ‘apriete’ y la amenaza de promover juicios políticos cada vez que una decisión judicial resulta adversa a la ‘razón política’ dominante”, expresó.

La experiencia personal del exmagistrado le da un significado adicional a su planteo sobre la utilización del jury frente a decisiones judiciales que generan rechazo político. Arias sostuvo que las diferencias con un fallo deben canalizarse mediante las herramientas previstas por el propio sistema judicial y no a través de mecanismos que puedan convertirse en una presión sobre los jueces.

“Si aspiramos a vivir en una República y en un verdadero Estado democrático de derecho, debemos defender la independencia de los jueces, especialmente cuando sus decisiones incomodan al poder”, afirmó