Alak, Kicillof y Storani homenajearon a Karakachoff en La Plata: “Nos dejó un legado enorme de patriotismo y valentía”

El dirigente radical fue reconocido como ciudadano ilustre post mortem. Destacaron su militancia, la defensa de los derechos humanos y su compromiso con las libertades públicas

El intendente de La Plata, Julio Alak, el gobernador bonaerense Axel Kicillof y el histórico dirigente radical Federico Storani encabezaron el acto en el que Sergio Karakachoff fue reconocido como ciudadano ilustre post mortem de la ciudad.

La distinción puso en valor la trayectoria del dirigente nacido en La Plata, su militancia política y su compromiso con la defensa de los derechos humanos, las libertades públicas y la democracia. Del homenaje también participaron familiares, autoridades y referentes políticos.

“Este es un acto de enorme justicia para quien nos dejó un legado enorme de patriotismo, valentía y defensa de derechos sociales y del trabajador”, sostuvo Alak, quien remarcó que “la Municipalidad tiene el deber de honrar su memoria”.

El jefe comunal también reivindicó las políticas de Memoria, Verdad y Justicia y sostuvo que la figura de Karakachoff representa “el sentimiento de muchos argentinos” que mantienen la esperanza de construir “un frente patriótico en defensa de la democracia argentina”.

Por su parte, Kicillof destacó que el homenaje permite poner de relieve “la causa por la que luchó toda su vida: la construcción de un proyecto de país más igualitario, inclusivo, pluralista y profundamente democrático”. Además, contrapuso las políticas bonaerenses de derechos humanos con la posición del Gobierno nacional.

Storani calificó la jornada como “un momento extremadamente emotivo” y valoró especialmente la pluralidad política del reconocimiento. “Sin solidaridad no tenemos nación”, afirmó el histórico referente de la Unión Cívica Radical.

Karakachoff nació en La Plata en 1939, fue uno de los fundadores de Franja Morada, participó de espacios de renovación de la UCR, pasó por el Concejo Deliberante y se desempeñó como abogado laboralista y periodista. Tras el golpe de Estado de 1976 participó activamente en la defensa de los derechos humanos y fue cofundador de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH).

En septiembre de 1976 fue secuestrado, torturado y asesinado junto a Domingo Teruggi. A cinco décadas de aquellos años, La Plata reconoció formalmente una figura cuya trayectoria trascendió su pertenencia partidaria y quedó vinculada a la defensa de la democracia y los derechos humanos.