El Senado retomará este martes el debate por la reforma electoral impulsada por el Gobierno nacional, en medio de negociaciones que tienen como principal punto de conflicto la eliminación o suspensión de las PASO de cara a las elecciones de 2027.
La discusión se reactivará a las 15.30 en la Comisión de Asuntos Constitucionales, presidida por Agustín Coto. Además del proyecto oficialista, serán analizadas iniciativas presentadas por el PRO y Despierta Chubut vinculadas con la implementación de Ficha Limpia.
La presidenta del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, decidió reabrir el tratamiento luego de los reclamos de sectores dialoguistas. La propuesta de Ficha Limpia apunta a impedir que puedan presentarse como candidatos quienes tengan condenas en segunda instancia por determinados delitos dolosos.
Sin embargo, la discusión más compleja pasa por las PASO. El Gobierno pretende eliminarlas o, como alternativa, suspenderlas, para que cada partido o alianza determine su propio mecanismo de selección de candidatos. Por el momento, La Libertad Avanza no consiguió reunir los respaldos necesarios.

La reforma electoral necesita mayorías agravadas para avanzar: 37 votos en el Senado y 129 en Diputados. En ese escenario, el acompañamiento del PRO, la UCR y otros bloques dialoguistas resulta determinante para las aspiraciones del oficialismo.
Las negociaciones se desarrollan en paralelo. El jefe de Gabinete, Diego Santilli, mantiene conversaciones con gobernadores, mientras Bullrich concentra las gestiones con los senadores. Entre los mandatarios que expresaron públicamente su respaldo a eliminar las PASO aparecen Raúl Jalil, Rogelio Frigerio, Rolando Figueroa y Leandro Zdero.
El proyecto también contempla modificaciones profundas en el financiamiento político, con la eliminación de los aportes estatales para las campañas y un mayor peso del financiamiento privado. Además, propone terminar con la publicidad gratuita en medios, modificar los requisitos para el reconocimiento de partidos y candidaturas y eliminar la obligatoriedad de los debates presidenciales.
Otro de los cambios alcanzaría a la Boleta Única de Papel, incorporando la posibilidad de marcar una opción de boleta completa y habilitando la inclusión de categorías provinciales cuando las elecciones se desarrollen de manera simultánea.








