El intendente de La Plata, Julio Alak, presentó una nueva área municipal destinada a fortalecer la prevención y coordinar la respuesta frente a emergencias y situaciones de catástrofe, con especial atención a los posibles efectos que pueda generar el fenómeno de El Niño.
“Hoy ponemos en funciones esta nueva área de gestión del riesgo y trabajaremos para que las condiciones meteorológicas adversas puedan ser morigeradas en la ciudad”, sostuvo Alak. Además, remarcó que, aunque no existe certeza absoluta frente a los fenómenos climáticos, la ciudad puede anticiparse y mejorar la coordinación entre los distintos sectores.
La estructura dependerá de la Secretaría de Planeamiento, Obras y Servicios y estará dividida en dos unidades: Gestión del Riesgo y Operaciones en Emergencia. Los equipos estarán integrados por especialistas en ingeniería hidráulica y civil, meteorología y manejo de emergencias.
La Unidad de Gestión del Riesgo tendrá rango de subsecretaría y estará encabezada por Fernando Carlos. De ella dependerán la Dirección General de Riesgo Hídrico, conducida por Pablo Romanazzi, y la Dirección General de Meteorología y Alerta Temprana, a cargo de Mauricio Saldívar. Por su parte, Guillermo De Souza estará al frente de la Unidad de Operaciones en Emergencia.
Uno de los puntos centrales será la articulación entre la Municipalidad, la Provincia y Nación, junto con empresas de servicios, fuerzas de seguridad y emergencia y entidades de la sociedad civil. El objetivo es establecer mecanismos de actuación coordinados ante distintos escenarios críticos.
La Plata cuenta actualmente con un Sistema de Alerta Temprana compuesto por 21 sensores meteorológicos y cinco hidrométricos, además de un equipo de meteorólogos dedicado a elaborar pronósticos y realizar análisis hidráulicos. También se utilizarán los mapas del Plan de Reducción del Riesgo de Inundaciones elaborado por la UNLP y del Plan de Ordenamiento Territorial.
Según informó la Municipalidad, en el partido están contempladas 24 amenazas o vulnerabilidades. Entre ellas aparecen tormentas severas, inundaciones, tornados, granizo, olas de calor y frío, incendios, derrumbes, fugas de gas, explosiones, interrupciones de servicios básicos, contaminación y otros eventos que puedan requerir una respuesta coordinada.
El esquema también permitirá identificar puntos seguros para la población, como delegaciones, centros de salud y clubes, además de establecer previamente los lugares que podrían funcionar como centros de evacuados en caso de una emergencia.