Solange “Sol” Abraham se convirtió este miércoles en la ganadora de Gran Hermano: Generación Dorada, luego de imponerse en la definición frente a Yisela “Yipio” Pintos y cerrar una de las historias más particulares de la edición.
La consagración llegó 15 años después de su primera experiencia en el reality. Abraham había participado de Gran Hermano 2011, edición en la que consiguió avanzar hasta el quinto puesto y fue la última mujer que permaneció dentro de la casa. Para esta edición especial decidió regresar con la intención de buscar la revancha que había quedado pendiente.
Sin embargo, su camino hacia el título estuvo lejos de ser lineal. Durante los primeros meses de competencia atravesó momentos difíciles por la distancia con su familia y especialmente con su hija. Sus reiterados planteos para abandonar el programa terminaron provocando su expulsión de la casa. Incluso cuando posteriormente tuvo la posibilidad de participar del repechaje tradicional, decidió no hacerlo.
Pero la historia tuvo un giro inesperado. Sol recibió una nueva oportunidad a través del Golden Ticket y regresó a la competencia. Desde entonces construyó una segunda etapa marcada por un juego mucho más frontal y terminó avanzando hasta convertirse en una de las protagonistas centrales de la temporada.
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— Gran Hermano (@GranHermanoAr) September 17, 2026
En las últimas semanas logró meterse entre las tres finalistas junto a Charlotte Caniggia y Yipio. Tras la salida de Charlotte en el tercer puesto, la definición quedó reducida a un mano a mano entre Abraham y la participante uruguaya, con dos fandoms que protagonizaron una intensa disputa en las horas previas al cierre de la votación.
Horas antes de conocer el resultado, Sol también realizó una suerte de balance de su paso por la casa. “Solo soy una jugadora”, sostuvo al defender la estrategia que desarrolló durante la competencia, y reconoció que había cometido errores pero que había buscado jugar y generar contenido hasta el último momento.
Así, después de una participación que tuvo expulsión, regreso y una remontada hasta la instancia decisiva, Sol Abraham consiguió finalmente aquello que había ido a buscar 15 años después: ganar Gran Hermano. Su regreso a Generación Dorada terminó convirtiéndose en una revancha completa.