“La Platanza”, el término que se instaló entre los platenses para referirse a la inseguridad en la ciudad

La expresión aparece cada vez con mayor frecuencia en conversaciones sobre el delito. Los números oficiales muestran subas en robos, hurtos, estafas y causas por drogas, mientras los homicidios crecieron en lo que va de 2026

“La Platanza”. La expresión que combina La Plata con La Matanza se instaló en los últimos tiempos entre vecinos y en las redes sociales para describir, con ironía y preocupación, la situación de inseguridad en distintos barrios de la capital bonaerense. Más allá de la percepción ciudadana, las últimas estadísticas oficiales disponibles muestran un escenario con matices: durante 2025 bajó el número total de causas penales en el Departamento Judicial La Plata, pero al mismo tiempo crecieron delitos de fuerte impacto cotidiano como los robos, hurtos y estafas. Y en 2026 apareció otro dato sensible: aumentaron los homicidios registrados en la ciudad.

Los números más completos corresponden a la Procuración General bonaerense. Durante 2025 se iniciaron 89.762 Investigaciones Penales Preparatorias (IPP) en el Departamento Judicial La Plata, contra 98.643 en 2024, lo que significó una caída general del 9%. Sin embargo, cuando se abre la estadística por delito aparece otra realidad: las causas por robo aumentaron de 9.111 a 9.452, un 3,7%; los hurtos saltaron de 7.331 a 8.717, un 18,9%; y las estafas pasaron de 2.010 a 2.660, con un crecimiento del 32,3%. También las investigaciones por infracciones a la Ley de Estupefacientes aumentaron de 5.840 a 6.438, un 10,2%. 

No todos los indicadores empeoraron. Los robos agravados por el uso de armas bajaron de 720 casos en 2024 a 624 durante 2025, una reducción del 13,3%, mientras que los hurtos agravados de vehículos dejados en la vía pública descendieron de 2.343 a 1.759, un 24,9%. Es importante aclarar que estos números corresponden al Departamento Judicial La Plata, que incluye a la capital provincial pero también a Berisso, Ensenada y numerosos municipios de la región, por lo que no equivalen exclusivamente al partido de La Plata. 

El dato más actualizado aparece en los homicidios de 2026. Hasta el 20 de septiembre se habían contabilizado 19 asesinatos en La Plata y uno en Berisso. Para el mismo momento de 2025 eran 14 en toda la Región: 12 en La Plata, uno en Berisso y uno en Ensenada. Tomando ese recorte regional, la diferencia representa una suba del 42,86%, aunque se trata de un período todavía incompleto y la comparación territorial no es exactamente idéntica. La tendencia anterior venía siendo descendente: en todo el Departamento Judicial se habían registrado 56 homicidios en 2021, 63 en 2022, 49 en 2023, 44 en 2024 y 36 durante 2025. 

En ese contexto, la inseguridad volvió al centro de la discusión política platense. El concejal de La Libertad Avanza Juan Pablo Allan aseguró días atrás que es “por lejos la principal preocupación de los platenses” y puso especialmente la lupa sobre Tolosa. “Tolosa está viviendo una situación que excede la del resto, que tiene números muy malos”, afirmó. El edil presentó un proyecto para que Alak solicite la presencia de fuerzas federales y sostuvo que los vecinos del barrio viven “aterrados” y “limitados en sus libertades”. También reclamó un involucramiento mayor de la Comuna: “El vecino no conoce de separación de jurisdicciones, el vecino quiere soluciones”. 

Este miércoles, el presidente del bloque libertario, Guillermo Bardón, volvió a ponerle números al debate. Según afirmó, “seis o siete vecinos de cada 10” con los que habla identifican a la inseguridad como el principal problema. Bardón tomó precisamente las estadísticas de Procuración para marcar que los hurtos crecieron cerca del 19%, los robos casi 4% y las causas vinculadas con drogas más de 10%. Además, trazó la comparación que alimenta el concepto de “La Platanza”: señaló que, mientras esos delitos crecieron en el Departamento Judicial La Plata, en La Matanza los hurtos y robos registraron bajas. “La Plata es la capital de la inseguridad”, había afirmado un día antes. La comparación debe leerse con cautela porque las estadísticas corresponden a departamentos judiciales y no exclusivamente a cada municipio. 

La responsabilidad primaria de la seguridad pública, de las comisarías y de la Policía Bonaerense corresponde a la Provincia, algo que incluso Bardón reconoce. Pero la Municipalidad viene incrementando su intervención complementaria. Al presentar el Plan de Seguridad 2026, Julio Alak sostuvo que se trata de “un plan integral” desarrollado entre la Secretaría de Seguridad municipal, la Policía y con aportes del Poder Judicial y el fuero penal. El esquema contempla una inversión de $10.500 millones destinada a tecnología, patrullajes, cámaras y herramientas para colaborar con las investigaciones policiales y judiciales. 

Entre las medidas anunciadas aparecen 1.200 nuevas cámaras distribuidas en 400 puntos estratégicos, la extensión de 120 kilómetros de fibra óptica, 50 lectoras de patentes para construir un anillo digital alrededor del partido y seis drones con transmisión en tiempo real. También se proyectaron alarmas comunitarias conectadas al sistema de seguridad, una Red de Comercios Seguros, un Centro de Operaciones Móvil y la incorporación de nuevos vehículos para reforzar el patrullaje junto a la Provincia. La instalación de las cámaras, sin embargo, también quedó atravesada por cuestionamientos opositores debido a las demoras que tuvo su implementación durante 2026. 

Así, detrás del término “La Platanza” conviven percepción, estadísticas y disputa política. Los números no muestran un crecimiento uniforme de todos los delitos: el total de causas bajó y algunos hechos graves también retrocedieron durante 2025. Pero otros que afectan directamente la vida cotidiana —robos, hurtos y estafas— aumentaron, mientras que los homicidios muestran en 2026 un cambio respecto de la tendencia descendente de los últimos años. En el medio queda una discusión que atraviesa al Concejo Deliberante: cuánto debe involucrarse la Municipalidad frente a una problemática cuya responsabilidad central es bonaerense, pero que golpea todos los días en los barrios platenses.