Luego de la denuncia de vecinos del barrio El Retiro por la acumulación de residuos, quema de cables y presencia de ratas, una mujer se comunicó con LAPLATA1.com para brindar la versión de la familia directamente señalada por la situación.
Según explicó, su hermano se dedica a la compra y recolección de cartón, chatarra y distintos metales como medio de vida. La mujer sostuvo que se trata de una persona de bajos recursos que anteriormente trabajaba para cooperativas y que, ante las dificultades para conseguir otro empleo, comenzó con esta actividad luego de recibir su ayuda económica.
En ese sentido, rechazó que el terreno se encuentre permanentemente en las condiciones denunciadas por los vecinos. “Una vez por semana se llevan todo el material y hacen limpieza”, aseguró. También manifestó que su hermano mantiene limpia la calle y que, junto con otro vecino, realiza tareas sobre el zanjón ubicado detrás del sector donde se acumulan los materiales para evitar inconvenientes cuando llueve.
La mujer también afirmó que su hermano nunca tuvo problemas con los habitantes de la zona y remarcó que la acumulación observada corresponde, de acuerdo con su versión, al material que compra y posteriormente comercializa. De esta manera, buscó diferenciar la actividad que realiza de la existencia de un basural.

Por otro lado, introdujo un elemento que hasta el momento no había formado parte públicamente del reclamo: un presunto conflicto familiar relacionado con la propiedad del terreno. Según relató, la persona que habría impulsado la denuncia mantuvo una relación con su sobrino y ambos se separaron recientemente.
Siempre de acuerdo con su testimonio, tras esa separación las partes habrían dividido el terreno y su sobrino posteriormente habría vendido a su hermano el sector que le correspondía. La mujer aseguró que esa situación habría generado diferencias y consideró que el conflicto familiar podría estar detrás de la exposición pública del caso.
De esta manera, tras el reclamo que tomó estado público, surgió una segunda versión sobre lo que ocurre en el lugar. Mientras vecinos denunciaron acumulación de basura, quema de cables, malos olores y presencia de roedores, la familia señalada sostiene que allí se desarrolla una actividad vinculada con la compra y recolección de materiales y niega que las condiciones descriptas sean permanentes.







