Marcelo “Chuby” Leguizamón decidió jugar fuerte durante 2026. El senador provincial platense encontró en Hechos, el espacio político construido por los hermanos Manuel y Santiago Passaglia, una nueva plataforma desde la cual comenzó a marcar diferencias cada vez más profundas con el intendente Julio Alak y el gobernador Axel Kicillof. Y lejos de quedarse únicamente en los proyectos legislativos, durante los últimos meses subió el tono de sus declaraciones y se metió de lleno en la discusión política de La Plata y la Provincia.
Leguizamón preside actualmente el bloque Hechos-UCR Identidad en el Senado bonaerense y se convirtió en uno de los principales representantes del espacio por fuera de San Nicolás. El dato no es menor: los Passaglia vienen intentando extender a otros distritos el modelo político que construyeron en el norte bonaerense y La Plata aparece como uno de los lugares estratégicos de ese armado. El propio “Chuby” confirmó que Hechos tendrá estructura y candidatos propios en la capital provincial.

En territorio platense, Alak quedó rápidamente en el centro de sus cuestionamientos. “Yo no la veo bien. No veo bien a la ciudad”, lanzó Leguizamón en julio, cuando cuestionó el estado de los servicios y particularmente la situación de las delegaciones de la periferia. Pero fue todavía más lejos cuando discutió el argumento de la herencia recibida utilizado por el oficialismo municipal: acusó a la gestión de tener una “amnesia temporal” sobre los años en los que Alak gobernó anteriormente La Plata y disparó que parecía que “Julio Garro es culpable de la dictadura del 76”.
La discusión volvió a calentarse recientemente por las cuentas municipales. Leguizamón salió a cuestionar el déficit registrado por la Comuna y puso el foco sobre una combinación que utilizó para golpear políticamente al oficialismo: presión tributaria sobre los vecinos, transferencias provenientes de la Provincia y, pese a esos recursos, números municipales en rojo. De esta manera, el senador comenzó a instalar una oposición a Alak que no pasa únicamente por el Concejo Deliberante y que busca discutir directamente el modelo de gestión de la ciudad.

Pero el otro frente de Leguizamón está cruzando Plaza San Martín, en Gobernación. Desde su banca apuntó en reiteradas oportunidades contra funcionarios de Kicillof. Uno de sus principales blancos fue Nicolás Kreplak por la situación del IOMA. Cuando el ministro atribuyó parte de las críticas a “mala intención o desinformación”, el senador pidió que desde el Gobierno provincial “no mientan más” y lanzó una de sus frases más duras: “El Excel del ministro Kreplak no resiste un minuto de calle”. Más tarde volvió a enfrentarlo cuando el funcionario habló de una “campaña política” alrededor de la obra social: “No, ministro. Lo que pasa con IOMA es una pésima gestión que hace años sufrimos los afiliados”.
El choque con Kreplak, además, no es una aventura individual del senador platense sino que forma parte de una pelea que Hechos viene dando contra el Gobierno provincial. La semana pasada Santiago Passaglia volvió a cruzar públicamente al ministro después de su visita al Hospital San Felipe de San Nicolás. “Gracias por la visita fantasmal, Kreplak. La próxima vení a laburar”, disparó el intendente, quien incluso desafió a Provincia a transferirle el establecimiento al Municipio para hacerse cargo de su administración. Esa disputa ya llegó al Senado: Leguizamón y Emilia Subiza acompañan desde la Legislatura el proyecto para avanzar con el traspaso del hospital.

La Seguridad también abrió otro frente. Cuando el ministro Javier Alonso acompañó a Kicillof en una actividad política en Misiones, Leguizamón salió a cruzarlo públicamente y le recordó que desde hacía dos años aguardaban su presencia en la Legislatura. “¿De verdad le parece que este es el momento para estar de campaña en Misiones?”, le recriminó, mientras cuestionaba que el funcionario participara de la actividad política del Gobernador en medio de los problemas de inseguridad que denunciaba la oposición bonaerense.
Ese perfil también se trasladó a la propia dinámica legislativa. Leguizamón cuestionó las pocas sesiones del Senado y vinculó la parálisis de la Cámara con la interna que atraviesa al oficialismo provincial. Desde Hechos viene reclamando además cambios en las reglas electorales: suspensión de las PASO, Boleta Única de Papel y elecciones provinciales separadas de las nacionales forman parte del paquete político que intenta instalar.

En ese escenario, el futuro político del “Chuby” empieza a generar especulaciones en la política platense. Algunos ya lo anotan como posible candidato a intendente de La Plata el año que viene bajo el sello de Hechos, aunque otros aseguran que cualquier movimiento estará atado a lo que decida Julio Garro. La relación entre ambos sigue siendo un factor a tener en cuenta y, si el exintendente resolviera volver a competir por la Municipalidad, Leguizamón podría acompañarlo. Por ahora, mientras esa incógnita sigue abierta, el senador construye volumen propio, fortalece el desembarco de los Passaglia en la capital bonaerense y eleva el perfil opositor frente a Alak y Kicillof.








