La figura del alakismo que sorprende en La Plata y muestra números fuertes en tres localidades

El presidente del Concejo Deliberante, Marcelo Galland, aparece como uno de los dirigentes del oficialismo municipal con mayor nivel de conocimiento. Casco Urbano, Gonnet y City Bell son algunos de los lugares donde marca sus mejores registros

Sin hacer demasiado ruido pero con una exposición cada vez mayor, Marcelo Galland empezó a ocupar un lugar particular dentro del esquema político que conduce Julio Alak en La Plata. Presidente del Concejo Deliberante y uno de los dirigentes de confianza del intendente, su nombre aparece bien posicionado en sondeos que comenzaron a circular por despachos políticos de la ciudad.

Según mediciones a las que accedió LAPLATA1.com, Galland se ubica entre los hombres del esquema de Alak con mayor nivel de conocimiento entre los platenses. Los números muestran además una particularidad territorial: sus mejores registros aparecen en el Casco Urbano, Gonnet y City Bell, con diferencias importantes respecto de otros dirigentes del oficialismo municipal.

Parte de esa penetración puede explicarse por una trayectoria que comenzó mucho antes de su llegada al Palacio Municipal. Abogado y proveniente de una familia de tradición socialista, Galland creció en Gonnet y construyó buena parte de su recorrido alrededor del Club Universitario de La Plata. Fue jugador y capitán de hockey y luego dio el salto a la conducción de la institución, cuya presidencia volvió a asumir en 2024. También participó de la creación del Observatorio de Clubes y desarrolló una extensa actividad vinculada con instituciones deportivas de la región. 

Su llegada al alakismo también tuvo una particularidad. Galland no proviene de las estructuras tradicionales del peronismo platense. Su origen está ligado al socialismo y al progresismo y, antes de desembarcar en el Concejo, pasó por ARBA, la Secretaría de Deportes bonaerense y el Ministerio de Justicia provincial, donde ocupó la Dirección Provincial de Control de Gestión. El propio dirigente contó que su trabajo alrededor de los clubes terminó acercándolo a Alak.

En 2023 fue electo concejal y Alak lo eligió para conducir una pieza sensible de su nuevo gobierno: el Concejo Deliberante. Desde allí Galland debió administrar un cuerpo sin mayorías automáticas y negociar con bloques opositores algunas de las ordenanzas centrales impulsadas por el Ejecutivo. Esa construcción tuvo un dato poco habitual en la política local: primero fue elegido presidente con el respaldo de todos los bloques y luego consiguió ser reelecto por unanimidad. 

Por sus manos pasaron debates centrales para el proyecto de Alak, entre ellos el ordenamiento urbano, el transporte y los presupuestos municipales. A eso le agregó una agenda propia vinculada con clubes, entidades de bien público y participación juvenil. Este año impulsó una iniciativa para facilitar trámites y el acceso a beneficios de clubes, bibliotecas, comedores y asociaciones vecinales, mientras que desde el Concejo avanzaron programas como el Parlamento de la Juventud. 

Galland también comenzó a ganar volumen dentro de un armado que excede al peronismo. Durante este año quedó al frente de Usina Socialista y fue protagonista del reordenamiento de sectores del socialismo bonaerense que se acercaron a Fuerza Patria. Esa procedencia le permite a Alak exhibirlo como parte de la construcción transversal que busca sumar sectores progresistas por fuera de la estructura tradicional del PJ. 

En las últimas semanas hubo además señales sobre el lugar que ocupa dentro del esquema municipal. Galland encabezó en representación de Alak la apertura del Modelo ONU La Plata, que reunió a más de 2.200 estudiantes de 130 colegios, y mantiene una agenda institucional que le permite recorrer sectores diferentes de la sociedad platense. 

Todavía es temprano para trasladar esos números a una discusión de candidaturas. Sin embargo, en el oficialismo empiezan a mirar con atención qué dirigentes logran construir conocimiento propio por fuera de la figura del intendente. Incluso ya hubo publicaciones que mencionaron a Galland entre los nombres que circulan para una eventual sucesión municipal si Alak buscara otro destino político.

Por ahora, el dato concreto está en las mediciones que llegaron a manos de LAPLATA1.com: Galland muestra niveles altos de conocimiento dentro del universo oficialista y encuentra en el Casco Urbano y, especialmente, en el corredor de Gonnet y City Bell algunos de sus territorios más favorables. Un capital que combina su historia previa en las instituciones con el lugar central que Alak le otorgó desde su regreso a la Municipalidad.