Los controles de salud realizados en escuelas públicas de la provincia de Buenos Aires dejaron un dato que generó preocupación: en el 44% de los alumnos de primer grado evaluados se detectó algún tipo de exceso de peso y los chicos fueron derivados para una segunda evaluación.
Los números corresponden al programa Salud Escolar Bonaerense y fueron difundidos este lunes por el ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak. Los controles alcanzaron a miles de niños y niñas de alrededor de seis años.
Según los resultados, al 17% de los estudiantes se le detectó obesidad, mientras que otro 27% presentó sobrepeso. Ante estos casos, las autoridades realizaron las correspondientes derivaciones para profundizar la evaluación y determinar los pasos a seguir.
De acuerdo con Unicef, entre los factores vinculados al sobrepeso y la obesidad infantil aparecen el consumo de alimentos procesados con altos niveles de azúcar, grasas trans y sal, además de las bebidas azucaradas. La disminución de la actividad física entre niños y adolescentes también constituye un factor que puede profundizar el problema.

Los controles realizados durante 2026 mostraron además que casi la mitad de los alumnos evaluados en establecimientos públicos bonaerenses necesitó iniciar o continuar algún tipo de atención dentro del sistema de salud.
Entre las derivaciones, las consultas odontológicas fueron las más frecuentes y representaron el 32% de los casos. Dentro de ese grupo, la mitad de los chicos presentaba caries. En segundo lugar quedaron las consultas oftalmológicas, con el 22,2%.
También se registraron derivaciones para completar esquemas de vacunación, que representaron el 18,8%, mientras que el 8,8% correspondió específicamente a atención nutricional.
El programa Salud Escolar Bonaerense es implementado conjuntamente por los ministerios de Salud y Educación de la Provincia y busca detectar problemas de manera temprana, promover hábitos saludables y realizar un seguimiento del crecimiento y desarrollo de niños, niñas y adolescentes.








