En medio de una crisis económica que golpea de lleno al transporte de pasajeros, el sector de los taxis prepara una nueva discusión en el Concejo Deliberante de La Plata. Uno de los gremios busca legalizar y regular el alquiler de unidades ante los elevados montos que, según denuncia, deben afrontar diariamente los choferes.
El Sindicato Unión Conductores de Taxis de La Plata, encabezado por Juan Carlos Berón, anunció que impulsará dos proyectos de ordenanza: uno destinado a establecer un marco para el alquiler de taxis y fijar límites a los valores cobrados, y otro que propone la prohibición explícita de las aplicaciones digitales de transporte.
La primera iniciativa apunta directamente a la situación de quienes trabajan como choferes sin ser titulares de una licencia. De acuerdo con estimaciones del sindicato, cerca del 60% de los taxis que circulan actualmente en La Plata serían unidades alquiladas. Sin embargo, el gremio sostiene que este esquema no cuenta con una regulación municipal específica que establezca condiciones y valores.
Según planteó Berón, actualmente existen propietarios o administradores de flotas que llegan a cobrar entre $75.000 y $80.000 por día por el vehículo. A esa cifra, el conductor debe sumarle alrededor de $10.000 a $12.000 diarios de combustible. De esta manera, antes de comenzar a obtener una ganancia para llevar a su casa, el chofer necesita recaudar cerca de $87.000 solamente para cubrir los costos de la jornada.
Desde el sindicato aseguran que esta situación llevó a muchos trabajadores a extender sus jornadas entre 10 y 14 horas. Incluso denuncian que, en los días de menor movimiento, algunos terminan de trabajar sin alcanzar a cubrir el alquiler de la unidad y quedan debiendo dinero al propietario.
La propuesta busca tomar como referencia el esquema vigente en la Ciudad de Buenos Aires, donde el alquiler de taxis se encuentra contemplado normativamente. La intención es que la Municipalidad reconozca formalmente esta modalidad y establezca un tope para el canon diario que puede exigirse a los conductores.
Para el gremio, un valor razonable debería ubicarse actualmente entre los $40.000 y $45.000 diarios. Según sus cálculos, con el combustible incluido, el costo para salir a trabajar rondaría entre $55.000 y $57.000, un monto que consideran permitiría mantener la rentabilidad del titular y, al mismo tiempo, mejorar los ingresos y reducir las extensas jornadas de los choferes.
El planteo aparece en un escenario complejo para el sector, atravesado por una caída de la recaudación, el incremento de los costos para mantener los vehículos en circulación y la competencia de remises y aplicaciones. Con los proyectos, el sindicato pretende llevar ahora esa discusión al ámbito legislativo municipal.