La situación quedó expuesta durante una jornada de lluvia, cuando además la acumulación de agua dificultaba todavía más advertir el obstáculo. Según el reclamo difundido por una vecina, una persona que circulaba en moto estuvo cerca de sufrir una caída en ese lugar.
“Un peligro, 7 y 80”, expresó en la publicación en la que mostró el estado de la calle y pidió una pronta intervención para evitar posibles accidentes.
A partir de este episodio, Nancy Benítez, integrante de la ONG Madres del Dolor “Estrellas al Cielo”, amplió el pedido y solicitó a las autoridades municipales y al Concejo Deliberante que se realicen relevamientos sobre diferentes problemas que pueden representar un riesgo en la vía pública.
Entre los puntos mencionados incluyó veredas rotas, basurales, autos abandonados, pozos, bocas de tormenta, pérdidas de agua, desechos cloacales, raíces de árboles, baldosas sueltas y materiales de construcción que permanecen sobre las veredas.
También planteó la necesidad de controlar marquesinas y balcones deteriorados, además de revisar la falta de cartelería, demarcaciones y señalización en distintos sectores de la ciudad.
El pedido apunta a que se realicen actas de comprobación cuando corresponda y se establezcan plazos para solucionar las irregularidades detectadas. Mientras tanto, en 7 y 80 esperan una intervención sobre la tapa levantada para reducir el riesgo para quienes circulan por el lugar.