Vecinos del barrio La Loma, en La Plata, se reunieron durante la tarde de este miércoles en la zona de 24 y 41 para reclamar mayores medidas de seguridad ante una serie de robos que, según denunciaron, se produjeron principalmente durante las madrugadas.
Los habitantes de la zona relataron que algunos delincuentes habrían ingresado a las viviendas trepando por los techos. Uno de ellos aseguró que en los últimos meses se produjeron tres hechos en una misma cuadra y manifestó su sospecha de que podrían haber sido cometidos por las mismas personas, aunque esa hipótesis no cuenta con confirmación oficial. “Ya pasó en esta cuadra tres veces. Han entrado a robar, se metieron en las casas y toman de rehén a los vecinos”, contó Hugo.
La sucesión de episodios también alteró la vida cotidiana del barrio. “Se perdió todo el ritmo de lo que es el barrio, que era un barrio tranquilo”, expresó una mujer. Los frentistas contaron que ahora se avisan cuando alguna vivienda queda sola, toman mayores precauciones al regresar a sus hogares y permanecen atentos a cualquier movimiento durante la noche.
Otro vecino, de 84 años y residente histórico de La Loma, graficó el cambio que percibe en la zona: “Antes lavaba el auto en la vereda dos horas, no pasaba nada. Ahora estamos encerrados”. El temor se profundizó especialmente a partir de los presuntos ingresos por los techos. “Ahora esto de que se suben a los techos es peligroso, porque ya directamente no podemos casi ni dormir”, señaló otra mujer.
#LaPlata Las noches en el barrio La Loma. Para dormir tranquilos. t.co/MjN4V6Eu0z
— Hechos y Derecho (@Hechosanderecho) September 30, 2026
Los habitantes indicaron que durante las madrugadas permanecen pendientes de ruidos, ladridos de perros y movimientos que puedan advertir sobre la presencia de personas en las propiedades. Algunos sostienen además que en los últimos episodios habría actuado un grupo de varias personas y los vinculan con otros robos ocurridos en las inmediaciones, aunque tampoco existe hasta el momento una confirmación oficial sobre esa relación.
En paralelo, los vecinos cuestionaron las respuestas que aseguran haber recibido ante sus reclamos. “Fuimos muchas veces a la comisaría”, indicó una de las entrevistadas, quien afirmó que les plantearon dificultades relacionadas con la disponibilidad de personal y combustible para los patrulleros. También mencionaron la rotación de autoridades policiales.
Pese a haber incorporado alarmas vecinales, cámaras y rejas, los frentistas señalaron que todavía no recuperaron la tranquilidad. “Hasta miedo de salir a cortar el pasto te da”, resumió una mujer. También advirtieron que el temor terminó generando un mayor aislamiento: “Cada vez menos nos conocemos, cada vez menos nos saludamos porque no nos vemos ni siquiera en la calle”.









