Dos jubiladas de La Plata fueron víctimas de una estafa virtual bajo una modalidad similar: delincuentes que se hicieron pasar por operadores de Personal Flow y, mediante llamadas y videollamadas, lograron convencerlas de compartir información sensible y realizar transferencias bancarias. Entre ambos casos, las pérdidas superaron los $22 millones.
El episodio de mayor magnitud tuvo como víctima a una mujer de 73 años que intentaba solucionar un inconveniente con el decodificador. Al no conseguir comunicarse, terminó contactándose por WhatsApp con un número que utilizaba el logo de la empresa. Del otro lado, un hombre se presentó como representante de la compañía y le aseguró que podía ayudarla.
Según denunció, el supuesto operador le pidió aceptar una videollamada, compartir la pantalla de su celular y enviar fotografías de su DNI y datos biométricos. Mientras permanecían comunicados, la mujer ingresó a su cuenta del Banco Provincia y, siguiendo las indicaciones del desconocido, transfirió $10 millones hacia su propia cuenta de Mercado Pago bajo el argumento de que así protegería sus ahorros.
La maniobra continuó y la víctima realizó otras cuatro transferencias hacia cuentas de terceros por $3.009.999, $3 millones, $2,7 millones y $1.773.000. Esas operaciones sumaron $10.482.999. Cuando comenzó a sospechar que podía tratarse de una estafa, alcanzó a transferir otros $3 millones a la cuenta de su hija. Posteriormente realizó un reclamo ante el banco y denunció lo sucedido en la DDI La Plata.
El segundo hecho tuvo como víctima a una jubilada de 77 años. La mujer había buscado en Google un número telefónico de Personal Flow y posteriormente comenzó a recibir llamados de personas que se identificaron como empleados de la compañía. Al igual que en el primer caso, le solicitaron realizar una videollamada y compartir la pantalla de su teléfono.
La víctima ingresó a su cuenta bancaria siguiendo las instrucciones y realizó dos transferencias: una por $999.999 y otra por $700.000, ambas destinadas a cuentas de terceros. Además, los estafadores habrían gestionado un préstamo por $4,7 millones a pagar en 48 cuotas. Al sospechar del engaño, la mujer bloqueó su cuenta y el dinero del crédito no llegó a ser transferido.
Los dos casos fueron denunciados ante la DDI La Plata y quedaron bajo investigación. Ahora se intenta determinar quiénes estaban detrás de los números utilizados para contactar a las víctimas y reconstruir el recorrido del dinero transferido.
La modalidad vuelve a poner el foco sobre los engaños dirigidos a adultos mayores. Las recomendaciones principales son no compartir claves, fotografías del DNI ni datos biométricos, no permitir que desconocidos observen la pantalla del celular y cortar inmediatamente cualquier comunicación sospechosa para contactar a la empresa o al banco mediante sus canales oficiales.