El expolicía que mató a dos tripulantes de un buque se suicidó en una cárcel de La Plata antes del juicio

Carlos Eugenio Lima estaba acusado de asesinar a balazos al capitán y al primer oficial del petrolero Ayane en 2021. Tenía antecedentes por otro ataque a tiros y debía afrontar el juicio en poco más de un mes

Carlos Eugenio Lima, el exintegrante de la Policía Bonaerense acusado de asesinar a dos de sus superiores a bordo del buque petrolero Ayane, se suicidó el martes 29 de septiembre en la Unidad 9 de La Plata. Su muerte ocurrió a casi cinco años del doble crimen y cuando faltaba poco más de un mes para que comenzara el juicio.

El caso se remonta al 22 de octubre de 2021. A las 23.28, Lima tomó un radioteléfono del barco y se comunicó con el Centro de Control de Tráfico Río de la Plata de la Prefectura Naval. “El capitán y el primer oficial están muertos, los maté yo. Y me voy a entregar, así que quiero que venga un guardacostas y me arreste”, manifestó. Las víctimas eran el capitán Alejandro Daniel García y el primer oficial Juan Alfonso Pegasano.

Después de esa comunicación, Lima ingresó armado a la zona de consola de carga. El resto de los tripulantes aprovechó la situación para cerrar la puerta y mantenerlo retenido hasta la llegada de los efectivos. Antes había recorrido distintos sectores del buque y se había cruzado con otros trabajadores. Al cocinero Carlos Banegas, que le preguntó qué ocurría, le respondió: “Correte que con vos no es la cosa. No tratés de convencerme, andá a tu camarote”.

Lima, conocido como “El Loco”, tenía 52 años al momento del doble crimen y se desempeñaba como tercer oficial de cubierta del petrolero. Había sido expulsado de la Policía Bonaerense en 2007 y contaba con un grave antecedente ocurrido un año después, cuando discutió con su vecino Gustavo Alfredo Alfano porque este le recriminó haber roto el pavimento frente a su vivienda. Lima tomó una pistola calibre 9 milímetros y le disparó seis veces. La víctima recibió impactos en una pierna, la columna, el abdomen y un brazo y logró sobrevivir tras ser atendida en el Hospital San Roque de Gonnet.

Luego de aquel ataque, Lima se atrincheró en su casa y mantuvo un enfrentamiento armado con los policías que fueron a detenerlo, por lo que tuvo que intervenir el Grupo Halcón. Después de aproximadamente una hora de negociación se entregó. El 1° de julio de 2011, el Tribunal Oral en lo Criminal N°5 de La Plata lo condenó a siete años y medio de prisión por tentativa de homicidio agravada por el uso de armas. Sin embargo, recuperó la libertad el 18 de enero de 2013.

Durante ese proceso judicial, una pericia psicológica había advertido dificultades para manejar la ansiedad y componentes “obsesivos” y “rígidos” en su personalidad. El informe señalaba que ese funcionamiento podía desbordarse en situaciones de alta tensión emocional y afectar el control de su impulsividad. Tras su muerte, también se remarcó el impacto para las familias de García y Pegasano, que aguardaban el debate oral. “El debate es el final de un proceso penal que termina con sentencia, que es un deber del Estado, y no lo vamos a tener”, señalaron, y agregaron que “de alguna manera Lima volvió a matar a sus víctimas”.

La investigación reconstruyó además las horas previas al doble homicidio. Según el expediente, Lima había tenido fuertes cruces con sus superiores. Un día antes discutió con Pegasano durante una inspección de rutina realizada por Prefectura Naval Argentina. Lucas Discenza, segundo oficial del buque, declaró que Lima estaba encargado de los equipos de seguridad y que evadía las respuestas a las preguntas de los inspectores, motivo por el cual fue apartado del procedimiento. Al día siguiente se mostró solitario durante el almuerzo y la cena y evitó compartir el comedor con sus compañeros.

La última discusión ocurrió alrededor de las 23.20 del 22 de octubre de 2021 en el puente de navegación del Ayane. Testigos describieron que Lima y el primer oficial “se respondían ofensivamente”. Minutos después se produjeron los disparos que terminaron con las vidas de García y Pegasano. Ahora, la muerte del acusado en la Unidad 9 de La Plata, a pocas semanas del juicio, dejó sin debate oral uno de los episodios más estremecedores ocurridos a bordo de un buque en el Río de la Plata.