La disputa entre los taxistas y los conductores de aplicaciones de transporte sumó un nuevo capítulo político en La Plata. Esta vez, el protagonista fue el concejal del PRO Nicolás Morzone, quien apuntó directamente contra el intendente Julio Alak y reclamó que la Municipalidad deje de perseguir a quienes trabajan mediante plataformas como Uber, DiDi y Cabify.
Durante la sesión de este jueves en el Concejo Deliberante, el presidente del bloque del PRO levantó un cartel con una consigna contundente: “Dejen de cazar Ubers”. La intervención se produjo en medio del tratamiento de una presentación de la Unión de Propietarios de Autos Taxis, que reclamó mayores controles municipales sobre el transporte de pasajeros que funciona sin habilitación.
La discusión se trasladó rápidamente a las redes sociales, donde Morzone publicó una fotografía de su intervención y profundizó sus cuestionamientos contra la gestión municipal. “Le pedimos formalmente hoy a Julio Alak en el Concejo Deliberante desde el Bloque del PRO que deje trabajar a los vecinos de bien con libertad”, expresó.
El edil también envió un mensaje directo a los trabajadores y usuarios de las plataformas. “A los choferes y usuarios de DiDi, Uber y Cabify sepan que los vamos a defender y no vamos a permitir ni persecuciones de la Municipalidad de La Plata, ni violencia de sectores radicalizados de sindicatos de taxistas”, sostuvo.
Pero sus críticas no terminaron allí. En el recinto, Morzone cuestionó duramente a los sectores del transporte tradicional que reclaman mayores restricciones y aseguró que no permitirá que un grupo minoritario de taxistas intente imponer controles mediante presiones. Además, les pidió a los conductores de aplicaciones que registren cualquier situación de intimidación y aseguró que su espacio político los acompañará ante eventuales reclamos judiciales.
El enfrentamiento se produce después de una serie de operativos municipales que terminaron con vehículos secuestrados en distintos puntos de La Plata. Uno de los procedimientos más recientes tuvo lugar en las inmediaciones de la Terminal de Micros, donde inspectores de Control Urbano, con apoyo policial, fiscalizaron automóviles que prestaban servicios mediante aplicaciones.
La postura de Morzone generó respuestas desde el oficialismo. El concejal de Fuerza Patria Pablo Elías cuestionó que la defensa de los conductores no contemplara también sus condiciones laborales frente a las empresas que administran las plataformas. Por su parte, Juan Manuel Granillo Fernández sostuvo que el transporte de pasajeros es una actividad regulada y que debe cumplir con las ordenanzas vigentes. Desde La Libertad Avanza, Guillermo Bardón también cuestionó los secuestros de vehículos y reclamó una solución definitiva al conflicto.
Mientras tanto, el enfrentamiento continúa sin una salida concreta. Los taxistas reclaman que se intensifiquen los controles contra los vehículos que consideran ilegales, mientras que los conductores de aplicaciones exigen reglas claras que les permitan trabajar sin exponerse a multas y secuestros. En ese escenario, el PRO insiste con avanzar en el tratamiento de su proyecto para regularizar el funcionamiento de las plataformas en la ciudad.
Morzone cerró su publicación con una frase que elevó todavía más el tono de la disputa política: “No hay margen para el comunismo en La Plata”. Una declaración que deja en evidencia que la discusión por Uber, DiDi y Cabify ya trascendió el conflicto entre trabajadores del transporte y se convirtió en otro frente de enfrentamiento entre la oposición y la gestión de Julio Alak.