Un hombre de 55 años de La Plata denunció haber sido víctima de una extorsión después de mantener una conversación con una supuesta mujer que conoció a través de Instagram. Lo que comenzó como un intercambio de mensajes terminó con amenazas y exigencias de dinero para evitar que una fotografía íntima llegara a sus familiares y conocidos.
El episodio tuvo como protagonista a un vecino de la zona de Parque Castelli, quien durante la noche del sábado recibió una solicitud de seguimiento de una cuenta desconocida. Como tenían un contacto en común, decidió aceptarla sin imaginar lo que ocurriría después.
Al mediodía del domingo comenzaron a conversar por Instagram y, con el correr de los mensajes, la charla se trasladó a WhatsApp. La persona que se presentaba como mujer le facilitó un número telefónico y le envió una fotografía, para luego pedirle que hiciera lo mismo.
El hombre accedió y compartió una imagen de contenido sexual. Sin embargo, poco después, la conversación dio un giro inesperado y comenzaron las amenazas. La supuesta mujer empezó a enviarle capturas de pantalla de los perfiles de sus contactos y le advirtió que difundiría la fotografía si no cumplía con sus exigencias.
Según consta en la denuncia policial, la interlocutora le pidió dinero con la excusa de que necesitaba ayuda para pagar el alquiler. Además, amenazó con enviar la imagen íntima, acompañada de insultos, a las personas que el damnificado tenía agregadas en sus redes sociales.
Ante semejante situación, el vecino decidió cortar la comunicación y no responder a los pedidos. Si bien aseguró que nunca transfirió dinero, explicó que los mensajes intimidatorios continuaron llegando incluso después de que dejara de contestar.
El caso fue denunciado ante las autoridades y quedó caratulado como “extorsión”. Ahora, la investigación buscará establecer quién se encontraba detrás del perfil de Instagram y del número de WhatsApp utilizado para amenazar al hombre.
La modalidad presenta similitudes con otras estafas virtuales registradas en La Plata, en las que delincuentes utilizan perfiles falsos para generar confianza, conseguir fotografías privadas y posteriormente exigir dinero bajo amenazas de exposición pública.