El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, encabezó este sábado un acto en La Matanza por el 81° aniversario del Día de la Lealtad Peronista, donde lanzó un contundente mensaje político de cara a la próxima elección presidencial y dejó en claro su intención de ocupar un lugar central en la construcción de una alternativa al gobierno de Javier Milei.
“La lealtad con el pueblo es construir una alternativa que el año que viene termine con esta pesadilla que nos gobierna”, sostuvo el mandatario bonaerense. En ese sentido, afirmó que la conmemoración del 17 de octubre representa “el punto de largada para construir ese triunfo” electoral.
Durante su discurso, Kicillof reivindicó el histórico 17 de octubre de 1945 y aseguró que aquella movilización popular produjo una revolución económica, política y social, pero también una transformación de las conciencias. “Nadie debe agachar la cabeza ni arrodillarse ante los poderosos”, expresó.
El gobernador también destacó el legado de Juan Domingo Perón y Eva Duarte, así como el de Néstor y Cristina Kirchner. Sobre la expresidenta, sostuvo que se encuentra “injustamente presa por defender nuestras banderas”, en una clara señal hacia los distintos sectores del peronismo en medio de las discusiones internas por el futuro del espacio.
En otro tramo de su intervención, apuntó directamente contra Milei, a quien vinculó con la ultraderecha internacional. Cuestionó sus declaraciones contra la justicia social y advirtió que el Gobierno nacional pretende reemplazar la independencia económica por un modelo de dependencia. “Después de tres años de gobierno de Milei, el que dudaba ahora sabe bien que, como nos enseñó Perón, sin justicia social no hay libertad”, manifestó.
Kicillof también llamó a dejar de lado las disputas internas y concentrar los esfuerzos en enfrentar al oficialismo nacional. En ese marco, recordó una de las históricas consignas del movimiento: “Para un peronista no hay nada mejor que otro peronista”. Además, advirtió que el adversario político cuenta con poderosos recursos internacionales.
Sin embargo, el momento más fuerte del discurso llegó cuando el mandatario dejó una definición que alimenta su proyección presidencial. “Vamos a volver a gobernar la Argentina el año que viene. Cuenten conmigo para poner el cuerpo, recorrer el país y asumir las responsabilidades que tocan en esta hora”, afirmó ante la militancia, en lo que puede interpretarse como una señal de sus aspiraciones nacionales, aunque sin anunciar formalmente una candidatura.
Finalmente, Kicillof convocó a fortalecer la organización política y la militancia para recuperar el Gobierno nacional. “Nuestra tarea es recuperar una Argentina para los argentinos”, concluyó, antes de cerrar su intervención con una reivindicación de Perón, Evita, Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner.