Milei se enreda con la economía y las internas mientras Kicillof y Massa se disputan el futuro del peronismo

El Presidente admitió que la economía no responde como esperaba y Bullrich presiona por más poder. Mientras se complica la eliminación de las PASO, el peronismo busca aprovechar las diferencias del oficialismo, aunque Kicillof y Massa mantienen una pulseada por el liderazgo
Milei se enreda con la economía y las internas mientras Kicillof y Massa se disputan el futuro del peronismo

La economía no termina de arrancar y los problemas empiezan a trasladarse al terreno político. Javier Milei enfrenta un escenario complicado, con indicadores que siguen sin mostrar la recuperación esperada, tensiones dentro del oficialismo y dificultades para avanzar con una de sus principales apuestas electorales: la eliminación de las PASO. Del otro lado, el peronismo observa el panorama e intenta ordenar sus filas, aunque las diferencias entre Axel Kicillof y Sergio Massa siguen lejos de resolverse.

MAC CHURROS

El propio Presidente reconoció que los resultados económicos no son los que esperaba. “Me gustaría que la economía creciera más y que la inflación bajara más rápido”, admitió durante una entrevista radial. La frase llegó en medio de las preocupaciones por el consumo, la actividad y el empleo, tres variables que condicionan las expectativas económicas y también las políticas.

Como si los problemas económicos no alcanzaran, Patricia Bullrich volvió a reclamar protagonismo. La senadora recordó que siempre quiso ser presidenta y deslizó la existencia de un “Plan B”. En su entorno aseguran que no pretende competir contra Milei, pero sí conseguir una cuota de poder mucho mayor. Quiere participar en las decisiones del Gobierno y, especialmente, en el armado de las listas electorales de la provincia de Buenos Aires. En otras palabras, no está dispuesta a quedar relegada a un papel secundario.

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A esa disputa se suma el futuro incierto de las PASO. El Gobierno pretende eliminarlas, pero las negociaciones legislativas no avanzan como esperaba y Mauricio Macri aparece como otro actor relevante en esa discusión. En la Casa Rosada temen que una primaria con resultados poco favorables genere turbulencias financieras y complique el escenario electoral. Por eso, evitar esa instancia se convirtió en una prioridad política para el oficialismo.

En el peronismo, mientras tanto, las dificultades de Milei funcionan como un incentivo para intentar mantenerse unidos. La segunda cumbre de dirigentes, realizada en la Casa de La Pampa, dejó algunas coincidencias, pero también expuso las diferencias que atraviesan al espacio. Massa advirtió que todavía no estarían los votos para eliminar las PASO y planteó la posibilidad de impulsar una candidatura presidencial que represente una renovación, preferentemente encabezada por una mujer. La propuesta despertó suspicacias entre quienes interpretaron que podría ser una manera de limitar las aspiraciones de Kicillof.

EL GALPON

El gobernador bonaerense tiene otros planes. En su entorno consideran que una interna es el camino para construir un liderazgo propio y obtener la legitimidad necesaria para conducir al peronismo. Massa, en cambio, apuesta a los acuerdos entre dirigentes y a una construcción más negociada. La diferencia no es menor: mientras Kicillof busca consolidarse como una figura nacional con autonomía política, el exministro de Economía conserva influencia sobre el armado partidario y las negociaciones internas.

La discusión también se juega en La Plata, donde el entorno político del gobernador analiza la posibilidad de ampliar el frente opositor con sectores del radicalismo y dirigentes alejados del oficialismo nacional. En ese escenario aparecen nombres como Martín Lousteau y Horacio Rodríguez Larreta, aunque por ahora se trata de conversaciones y especulaciones sin acuerdos concretos. Además, Kicillof pretende sostener las primarias bonaerenses, una decisión que podría facilitarse si finalmente fracasa el intento del Gobierno nacional de eliminarlas.

Por ahora, el peronismo consiguió una unidad más declarativa que definitiva. Todos coinciden en la necesidad de ampliar el espacio y evitar una ruptura, pero nadie quiere resignar poder. Kicillof pretende construir su propio liderazgo, Massa busca conservar capacidad de decisión y el resto de los sectores intenta encontrar su lugar. Mientras tanto, Milei enfrenta el desafío de mejorar una economía que todavía no ofrece los resultados prometidos y ordenar una interna oficialista que suma nuevos capítulos. Dos frentes políticos distintos, pero atravesados por una misma pregunta: quién tendrá el poder de definir el próximo escenario presidencial.

FUENTE: Dib

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