Un vecino de Villa Castells, en la zona norte de La Plata, sufrió un millonario robo luego de ausentarse de su vivienda durante una noche. Cuando regresó, encontró una reja violentada, todas sus pertenencias revueltas y descubrió que los delincuentes habían escapado con más de 9 mil dólares y otros objetos de valor.
El episodio ocurrió en una propiedad ubicada en calle 9 entre 504 y 505. Según trascendió, los ladrones aprovecharon que no había nadie en la casa para ingresar por una ventana de la cocina, cuya reja fue forzada.
Al regresar, el propietario advirtió los daños y comenzó a revisar las habitaciones. Fue entonces cuando descubrió el importante faltante de dinero y otros elementos. Hasta el momento no se informó sobre personas detenidas por el hecho.
La investigación quedó a cargo de la comisaría Decimotercera, que trabaja para identificar a los responsables y reconstruir sus movimientos durante las horas en que la vivienda permaneció desocupada.
Una cuadra que ya había sufrido otro robo
El caso generó preocupación porque no es la primera vez que delincuentes atacan una vivienda de esa misma cuadra. En marzo, otro vecino de calle 9 y 505 sufrió un robo mientras se encontraba de viaje por cuestiones laborales.
En aquella oportunidad, los ladrones se llevaron un televisor, una computadora, dinero y otros objetos. Sin embargo, lo más insólito ocurrió después: mientras la víctima se dirigía a realizar la denuncia policial, los delincuentes regresaron a la propiedad y sustrajeron más pertenencias, entre ellas ropa y mercadería.
La reiteración de estos episodios profundiza la preocupación entre los habitantes de Villa Castells, que desde hace meses denuncian robos, entraderas y hechos de vandalismo. Muchos vecinos aseguran que deben mantenerse comunicados mediante grupos de WhatsApp y cámaras particulares para intentar prevenir nuevos delitos.
Aunque no existen elementos que permitan vincular ambos robos, la cercanía entre las viviendas afectadas vuelve a poner el foco sobre la inseguridad en este sector de La Plata, donde los frentistas reclaman mayor tranquilidad.