Un nuevo hecho de inseguridad encendió las alarmas en La Loma, uno de los barrios de La Plata donde los vecinos vienen denunciando reiterados robos. Delincuentes ingresaron a una vivienda mientras su propietaria estaba ausente, destrozaron una puerta y escaparon con dinero, alhajas y otros objetos de valor.
El episodio ocurrió en una propiedad ubicada en calle 29 entre 43 y 44. Según trascendió, la dueña había salido durante la tarde y, cuando regresó, descubrió que desconocidos habían violentado los accesos para ingresar a su casa.
La mujer encontró la cerradura del portón del garaje fuera de lugar y la puerta principal de madera completamente destrozada. Al recorrer los ambientes, comprobó que los delincuentes se habían llevado dinero en efectivo, joyas y distintas pertenencias personales. Hasta el momento, no trascendió el monto de lo sustraído.
Tras descubrir el robo, la damnificada alertó a sus vecinos, quienes se comunicaron con el 911. Minutos después arribaron efectivos policiales y se iniciaron las actuaciones correspondientes en la comisaría Cuarta de La Plata. Por ahora, no se informaron detenciones ni sospechosos identificados.
Uno de los datos que llamó la atención de los investigadores fue la presencia de un automóvil blanco con detalles verdes, similar a un taxi, que habría permanecido estacionado frente a la vivienda durante la madrugada anterior. Una vecina aseguró haberlo visto alrededor de las 3.30, con las luces encendidas, aunque todavía no existe una vinculación comprobada con el delito.
Los investigadores buscarán determinar cómo ingresaron los delincuentes, cuánto tiempo permanecieron dentro de la propiedad y si conocían los movimientos de la víctima. Además, las cámaras de seguridad particulares de la zona podrían resultar fundamentales para reconstruir lo sucedido.
El episodio profundizó la preocupación de los vecinos de La Loma, quienes vienen reclamando mayor presencia policial. A fines de septiembre, frentistas de 24 y 41 denunciaron al menos tres robos en una misma cuadra y advirtieron que algunos delincuentes ingresaban a las viviendas desplazándose por los techos.
La reiteración de estos hechos provocó cambios en las rutinas de numerosas familias, que aseguran vivir con temor pese a contar con rejas y otras medidas de protección. Mientras avanza la investigación del último robo, los vecinos insisten en reclamar respuestas para frenar la inseguridad en el barrio.









